El nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, pidió a las fuerzas de su país, ayer, usar la palanca del cierre del estrecho de Ormuz, una situación que está perturbando seriamente el mercado petrolero mundial, además advirtió que los ataques de Irán contra sus vecinos del golfo Pérsico continuarán.
Para este hito, Mojtaba Jamenei optó por un texto en el que dejó claro que la política iraní no variará un ápice, al menos a corto plazo, con alegatos en favor del cierre del estrecho de Ormuz y nuevas amenazas a Estados Unidos, país al que emplazó a retirar sus bases de Oriente Medio.
El nuevo líder tomó el mando en sustitución de su padre, Alí Jamenei, fallecido en el primer día de bombardeos de Estados Unidos e Israel. Una tarea que él mismo ha descrito como “difícil”, pero en la que está dispuesto ya de primeras a vengar a los “mártires” caídos en el actual conflicto, con un mensaje específico a las víctimas de la escuela de niñas de Manib bombardeada también en la primera jornada de una ofensiva que sigue abierta.
El hijo del difunto ayatolá alabó la labor de las fuerzas iraníes y a otros grupos de la región que conforman el “frente de la resistencia”, dando muestras por tanto de que Teherán no renunciará a sus represalias, aunque implique seguir atacando países de la región con los que el líder aspira a seguir teniendo buenas relaciones.
Teherán justifica estos ataques con la excusa de que van dirigidas contra objetivos militares estadounidenses y Jamenei advirtió de que, si Washington no cierra sus bases, estas seguirán en la diana iraní.
El régimen no descarta abrir nuevos frentes, aunque si algo tiene claro a tenor de sus constantes avisos de que no quiere renunciar a controlar la navegación marítima de la zona, lo que pasa por el bloqueo de un punto clave. “El estrecho de Ormuz debe seguir cerrado”, proclamó el mandatario, según las declaraciones divulgadas por los medios oficiales y que están cargadas de referencias religiosas.
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El silencio del nuevo líder, sumado al secretismo del proceso previo de designación, había alimentado las dudas sobre el estado de Mojtaba Jamenei. El miércoles, un alto funcionario iraní confirmó a Reuters que estaba “levemente herido”, mientras que el Mosad, la inteligencia de Israel, filtró a esa misma agencia que había resultado herido en las piernas durante el bombardeo en el que murió su padre.
El mensaje de ayer tampoco termina de despejar dudas, en la medida en que consistió en un mensaje leído en medios oficiales y acompañado de una imagen fija del líder junto a una bandera de Irán.
A sus 56 años, es casi un desconocido para el conjunto de la población iraní, aunque su nombre siempre había sonado como potencial sucesor. A nivel político, sin embargo, las distintas instituciones y autoridades salieron en bloque con mensajes de apoyo a Mojtaba Jameneí, reivindicando además que el régimen de los ayatolás sigue vigente y está dispuesto a aguantar las envestidas militares.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó en varias ocasiones su disconformidad con el nombramiento y reclamó poder influir en una hipotética transición que Teherán, por ahora, no contempla. (RTVE)
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