Ante una crisis económica insostenible, el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, anunció medidas drásticas de austeridad.
La escalada bélica entre EE. UU./Israel e Irán disparó el precio de la gasolina en el país a un récord de 321,17 rupias por litro.
Para evitar el colapso, el gobierno proyecta una factura de importación de crudo de 600 millones de dólares y busca reducir el consumo de combustible en un 30%.
Medidas de choque implementadas:
- Sector Educativo: Cierre de escuelas por dos semanas desde el 16 de marzo y universidades a modalidad virtual.
- Semana Laboral: Reducción a 4 días laborales en el sector público y fomento del teletrabajo en el privado.
- Recortes Políticos: El gabinete renunciará a sus salarios por dos meses; parlamentarios y altos funcionarios sufrirán recortes del 25% y entregas de días de sueldo.
- Austeridad Crítica: Prohibición de cenas oficiales, compra de muebles, aires acondicionados y vehículos nuevos.
El ministro de Petróleo, Ali Pervaiz Malik, advirtió que el cierre del Estrecho de Ormuz ha generado un vacío de suministro físico que obliga a Pakistán a proteger sus reservas, que actualmente solo alcanzan para 28 días.
