En un intento por esclarecer las irregularidades en el servicio de abastecimiento de gasolina, el titular de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, informó sobre la presencia de goma y manganeso en tanques de almacenamiento específicos. Aunque calificó el hecho como un evento aislado, la autoridad reconoció la existencia de combustible fuera de norma en medio de una crisis de confianza de los consumidores.
El presidente de la estatal petrolera, Yussef Akly, confirmó la noche de ayer la detección de lotes “desestabilizados” en varios tanques de almacenamiento. El hallazgo surge como respuesta directa a las crecientes denuncias de usuarios sobre la mala calidad del carburante que circula en el país.
Confirmó que, tras una intervención de dos semanas, el Gobierno ha completado una fiscalización integral a la cadena de hidrocarburos, barriendo desde las plantas de almacenamiento hasta la última manguera en los surtidores.
Akly descartó que se trate de un problema generalizado y atribuyó las fallas en el suministro a incidentes aislados en tres de sus plantas operativas. Según explicó la dirección en conferencia de prensa, el problema se limitó a lotes específicos que ya han sido identificados.
En este sentido, precisó que el hallazgo tuvo lugar en plantas específicas ubicadas en Oruro, Trinidad y Montero, esta última en el departamento de Santa Cruz. Para garantizar la calidad del servicio, la institución procedió al aislamiento inmediato de los tanques afectados, evitando que el producto alterado continúe circulando en el sistema de distribución nacional.
El presidente de YPFB confirmó que aproximadamente 2.000 unidades del parque automotor —incluyendo motocicletas y vehículos particulares— habrían resultado afectadas por el suministro de gasolina desestabilizada, cifra que aún se encuentra en proceso de verificación. La estatal petrolera ya se encuentra evaluando el alcance de los daños mecánicos provocados por este lote de combustible fuera de norma.
Señaló que las investigaciones continúan abiertas y no se descarta ninguna hipótesis, incluyendo posibles sabotajes o irregularidades deliberadas. En ese marco, aseveró que se emprenderán las acciones legales pertinentes contra los responsables.
De acuerdo con el plan de reestructuración estratégica, YPFB renovó su cúpula técnica en divisiones críticas como Refinación y Logística. La estatal petrolera acompañó estos nombramientos con un plan de modernización de sus laboratorios de control de calidad, elevando sus estándares bajo parámetros de certificación internacional.
El presidente de YPFB, admitió las limitaciones actuales en la red de laboratorios del país. Ante este escenario, comunicó la adquisición de equipamiento de alta tecnología para descentralizar y fortalecer los controles en diversas regiones.
La estatal admite fallas heredadas en refinación y logística. Bolivia importa en la actualidad el 70% de sus combustibles. Pese a contar con infraestructura propia, la capacidad de procesamiento nacional sigue sin aprovecharse, profundizando la dependencia externa.
Con el objetivo de blindar sus procesos contra posibles irregularidades, se ha determinado el fortalecimiento técnico de los laboratorios de YPFB Refinación, los únicos en el país que actualmente cuentan con certificaciones internacionales de alto nivel.
En un esfuerzo por garantizar la transparencia, la compañía enviará muestras a laboratorios del exterior. Este esquema de certificación internacional servirá como contraparte técnica para validar la idoneidad de los productos comercializados en el país.
YPFB califica el hecho de aislado
Estudios detectan combustible “desestabilizado” en tanques
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