Fue un partido de puro amarillo y negro en el estadio Hernando Siles. La casualidad sobre los colores de las hinchadas fue lo que se destacó en el reducto miraflorino.
El lance se vivió de manera intensa, pero también la fiesta del fútbol hizo que los protagonistas terminen dándose la mano. El público pudo responder en asistencia.
La fiesta de oro y negro
- Advertisment -
