El municipio de Cabezas se declaró en emergencia tras el desborde del río Abapó y persistentes lluvias que dejaron intransitable la carretera internacional hacia Tarija.
La situación es crítica en el Distrito de Mora y la zona de Vaca Guzmán, donde los barrios San Silvestre, Antonio Velásquez, 23 de Julio y Primero de Mayo reportan viviendas inundadas y familias aisladas por el colapso del sistema de drenaje.
Los pobladores denuncian que el desastre ha sido agravado por la actividad de una cantera cercana, cuyo desmonte para la extracción de áridos arrastra sedimentos que taponan las alcantarillas de la ruta principal.
Según los vecinos, esta situación fue advertida a las autoridades hace dos meses; sin embargo, la falta de prevención provocó que el lodo y el agua se desviaran directamente hacia los asentamientos humanos.
Ante el desbordamiento de la capacidad de respuesta local, los afectados exigen la intervención inmediata de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) y el Ejecutivo Municipal.
Se espera que en las próximas horas el Concejo Municipal formalice la declaratoria de zona de desastre para canalizar ayuda humanitaria y recursos económicos destinados a las familias que permanecen incomunicadas.
