Francia y España cambiaron su postura oficial y manifestaron su apoyo para que la Unión Europea (UE) designe al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) como organización terrorista.
Esta decisión, que se discutirá formalmente este jueves en Bruselas, surge tras la creciente presión internacional por la violenta represión de las protestas en Irán, que ya ha dejado más de 5.700 muertos según organismos de derechos humanos, además del suministro de armas a Rusia y ataques directos contra Israel.
La designación del CGRI, que cuenta con hasta 190.000 efectivos bajo el mando directo del Líder Supremo Alí Jamenei, implicaría sanciones severas como la congelación de activos y prohibiciones de viaje para todos sus miembros en territorio europeo.
Con el giro de París y Madrid, sumado al de Italia, el bloque europeo parece alcanzar la unanimidad necesaria para seguir los pasos de Estados Unidos y Canadá, enviando un mensaje político de ruptura contra una de las ramas más poderosas del Estado iraní. (Agencias)
