La líder opositora venezolana, María Corina Machado, aseveró ayer que su país “será libre” con el apoyo de Estados Unidos y de Donald Trump, a quien el jueves le regaló la medalla de su premio Nobel de la Paz, no porque buscara algo para ella, sino “en representación del pueblo de Venezuela, que eligió a Edmundo González Urrutia como presidente electo”. Además, insistió con que la actual presidenta encargada, Delcy Rodríguez, no representa su país.
“Vine a recibir de parte de él (Trump) un mensaje para los venezolanos , y es la seguridad de que contamos con los Estados Unidos para avanzar en una ruta donde se haga respetar la soberanía nacional, la libertad, la democracia y la justicia. Hay un proceso muy complejo en marcha, lo sabemos, pero se están dando pasos evidentemente para los venezolanos”, sostuvo en una rueda de prensa en la Fundación Heritage en Washington, la primera desde que el pasado 3 de enero, un ataque militar de EEUU en Venezuela se saldara con la captura del mandatario, Nicolás Maduro, y su traslado a Nueva York para ser juzgado por narcoterrorismo.
“Es una situación cada día para muchos venezolanos de vida o muerte, y ahí hay un enorme urgencia ética, pero entendemos que este es un proceso complejo al cual nosotros somos parte y queremos y estamos contribuyendo”, recalcó. Y aseguró que, tras la transición, Venezuela será “el mejor aliado que haya tenido Estados Unidos”, una sociedad “pro-EEUU”.
“NO VINE A BUSCAR
NADA PARA MÍ”
El jueves, en su primer encuentro con Trump, quien la recibió a puerta cerrada y con un perfil bajo en la Casa Blanca, Machado le entregó la medalla del Premio Nobel de la Paz, que recibió en Oslo, en agradecimiento a “su extraordinario liderazgo en la promoción de la paz mediante la fuerza, el impulso a la diplomacia y la defensa de la libertad y la prosperidad”. Un hecho que el presidente consideró un “gesto maravilloso de respeto mutuo”, aunque sin ir más allá respecto a un eventual apoyo político a la opositora.
Poco después de que la política venezolana compareciera en Washington, el presidente estadounidense, que desde hace tiempo se postula para el Nobel, declaró ante la prensa que fue un “gesto muy amable” que le entregara esa medalla. “Ayer tuve una reunión estupenda con una persona a la que respeto mucho, y ella, obviamente, también me respeta a mí y a nuestro país, y me regaló su premio Nobel. Nunca la había conocido antes, y quedé muy impresionado”, señaló a su salida de la Casa Blanca.
“Me dijo: ‘Usted ha puesto fin a ocho guerras y nadie en la historia merece este premio más que usted’. Y me pareció un gesto muy bonito. Creo que es una gran mujer y volveremos a hablar”, agregó.
Machado buscaba con ese gesto el apoyo que tanto necesita: el mismo día en que capturaron a Maduro, el republicano dejó claro que no contaba con ella para dirigir Venezuela: “Es una mujer muy agradable”, pero no tiene ni el respeto ni el apoyo dentro del país”, sentenció. Mientras el jueves le daba la preciada medalla, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aclaraba que “la opinión de Trump no ha cambiado” y que el Gobierno de Delcy Rodríguez cumplió por ahora “con todas las exigencias y solicitudes” de Estados Unidos.
Con Machado excluida por ahora del proceso de transición en el país caribeño, Washington optó por trabajar con quien fuera vicepresidenta de Maduro, que, según Trump, está bajo su tutela, con especial interés en el petróleo venezolano. Tanto es así que la Administración estadounidense ya anunció acuerdos para recibir millones de barriles de crudo. (RTVE)
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