El presidente Donald Trump almorzó ayer en la Casa Blanca con la líder opositora venezolana María Corina Machado, que pugna por mantener una línea directa ante la consolidación del diálogo entre Washington y Caracas.
Machado a su salida saludó a un grupo de simpatizantes que estaban congregados en el lugar, antes de dirigirse al Capitolio para un encuentro con congresistas seguido de declaraciones públicas.
“Sepan que contamos con el presidente Trump para la libertad de Venezuela”, les dijo a las afueras de la Casa Blanca. Asimismo, confirmó a la prensa que la reunión había salido “muy bien”.
