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Las familias gastan más en comida y transporte luego del reajuste de precios

Después de la eliminación de la subvención a la gasolina y diésel, las familias bolivianas gastan más en alimentos y transporte, pero todavía el shock de la inflación a raíz de esta determinación recién se verá en el primer trimestre de 2026.

La inflación del 20,4% en 2025 no cuenta toda la historia, pero fue alta, regresiva y parcialmente reprimida. Los precios sí subieron fuerte, pero una parte del golpe recién se va a sentir en 2026, sobre todo por el aumento de los combustibles, explica el economista Fernando Romero.

Para muchas familias, especialmente las de menores ingresos, el dinero ya no alcanza como antes, porque gastan más en comida y transporte. En pocas palabras: la inflación no terminó en 2025, solo se postergó, asegura.

Recomendación

“Si el Gobierno quiere evitar que la situación empeore, debe cuidar el bolsillo de la gente en lo primordial: transporte público y alimentos básicos”, recomienda a tiempo de indicar que no se trata de negar los ajustes, sino de hacerlos de forma gradual, ordenada y con apoyo a quienes más lo sienten.

Advierte de que, si no se actúa a tiempo, la inflación del 2026 se va a notar mucho más en la mesa y en el pasaje de la gran mayoría de la población boliviana.

INE

El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó los datos del Índice de Precios del Consumidor (IPC) del mes de diciembre de 2025. Donde se observó una inflación mensual del 0,59% y una acumulada (o anual) del 20 ,4%, cifras que muchos consideran bastantes alejadas de la realidad económica del país.

Sin embargo, para entender esta brecha, que siempre hubo, entre las estadísticas oficiales y las de mercado, se tiene que comprender que, durante 2025, la inflación en Bolivia no respondió a un evento aislado, sino a un proceso sostenido de presiones sobre los precios a lo largo de todo el año.

A eso hay que sumar que el proceso inflacionario fue heterogéneo y concentrado principalmente en alimentos, transporte y servicios, no en bienes durables. Desde marzo se observa inflación inercial, es decir, precios que suben por expectativas y rezagos, recapitula Romero.

La inflación 2025 fue fuerte, sostenida y acelerada, sobre todo en el 1er semestre. La misma no fue pasajera ni accidental, sino “estructural”, asegura.

A la pregunta: ¿Por qué la inflación cerró en 20,4% y no superó el 25% pese al DS 5503?, Romero sostiene que la eliminación de la subvención de carburantes mediante el DS no se reflejó plenamente en la inflación anual del 2025 por razones estadísticas y temporales, no porque el impacto económico haya sido menor.

Los resultados del IPC de 2025 reflejan la inflación urbana promedio y la tendencia general de precios, pero no la Inflación del sector informal, la sustitución forzada de consumo, la pérdida real de poder adquisitivo de hogares pobres y el impacto diferido de precios regulados.

 

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