Lamentando que hoy el país deba sufrir las consecuencias de un aislamiento ideológico promovido por el Movimiento al Socialismo (MAS) en 20 años de gobierno, el presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, cuestionó que sectores hablen de la supuesta entrega de recursos naturales a intereses extranjeros cuando la realidad indica que el “masismo” ya vendió todo.
Durante sus palabras de circunstancia en el acto de inauguración del Año Judicial 2026, Paz afirmo que su gobierno recibió un país quebrado, producto de la corrupción y el control político, situación que sumió a millones de bolivianos en la pobreza y convirtió al país en una isla cerrada al mundo.
“En algunas movilizaciones dicen que Bolivia no se vende. A la Bolivia ya la vendieron toda en los últimos años, ¿acaso a hay gas o litio en Bolivia? Estamos administrando crisis, ¿que nos han dejado? (…). Han sido veinte años de abuso de la justicia, de la economía y de las instituciones”, sostuvo el Primer Mandatario, insistiendo en que la prioridad para el Gobierno es restablecer la seguridad jurídica para captar inversión extranjera sin complejos y dejando atrás un modelo que prefirió vender el futuro de la patria antes que construirlo.
“¿De qué hablan de vender Bolivia si ya la vendieron? Vendieron todo el gas y no hicieron inversiones para tener este recurso ahora, lo vendieron todo sin reinvertir ni explorar, no llegaron a colocar el litio pero se gastaron más de 1200 millones de dólares en decir que teníamos soberanía tecnológica para desarrollar este recurso. Ahora nos hablan de no vender Bolivia cuando ya la han vendido”, reprochó Paz.
Asimismo, calificó como “indignante” que 50 dirigentes sindicales, actualmente movilizados en la Sede de Gobierno, perciban alrededor de 18 millones de dólares por año gracias al fuero sindical, cifra superior al presupuesto de más de 213 municipios en el país y lleva a plantear que los aportes de trabajadores para organizaciones sindicales dejen de ser obligatorios.
Por lo expuesto, reiteró que su gobierno no dará ni un paso atrás en la tarea de liberar al Estado del secuestro de grupos de poder y dirigentes viven a costa del pueblo.
