El desarrollo no se impone; se construye con consensos, con instituciones sólidas y con una economía que premie el esfuerzo, la innovación y el trabajo honesto, señala la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB).
“El próximo año nos desafía a seguir avanzando en la reconstrucción del país. Necesitamos reglas claras, seguridad jurídica, estabilidad social y políticas que incentiven la producción, la inversión y el empleo digno. Requerimos una economía libre, con un sector privado dinámico que garantice bienestar para todos, desarrollo sustentable, crecimiento armónico y prosperidad individual y social”, señala la entidad matriz de los empresarios.
Asegura que se necesita una visión común de país para recuperar el diálogo y la confianza mutua. Apunta que, en momentos de dificultades, la polarización y el enfrentamiento solo profundizan la crisis.
“Bolivia demanda menos confrontación y más consensos; menos desconfianza y más cooperación. El futuro no se construye desde la intolerancia y la violencia, sino desde el trabajo, la responsabilidad y el respeto a la Ley”, resalta.
La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia señala que Bolivia tiene futuro, y éste se construye con trabajo, unidad y justicia.
“El empresariado boliviano no es un actor aislado. Es parte de la sociedad. Está compuesto por mujeres y hombres que también son padres, madres, hijos, ciudadanos que comparten las mismas preocupaciones y sueños que el resto del país”, resalta el comunicado.
Los empresarios guardan la esperanza de que el próximo año encuentre al país más unido, con más trabajo, mayor confianza, prosperidad, paz, y con la firme decisión de construir una Bolivia productiva, inclusiva y próspera.
Aseguran que Bolivia puede recuperarse, crecer y volver a creer en sí misma. Pero esto exige responsabilidad, liderazgo, diálogo sincero y una visión compartida de país. “No hay salida individual para una crisis colectiva”, sostiene.
2025
Sostienen que termina un año con muchas dificultades, pero también con transformaciones, así como puso a prueba la madurez democrática y la voluntad de los bolivianos para superar las adversidades.
Destacó el cambio que decidió el electorado boliviano, cuyo hecho devolvió la fe, orden y estabilidad económica del país.
Recuerdan que los empresarios enfrentaron una compleja crisis económica, tensiones sociales y una creciente inseguridad. “Muchos tuvieron que ajustarse, reinventarse o resistir en condiciones adversas”, resalta el comunicado.
