Vecinos de las zonas de Pasankeri y Ciudad Satélite realizaron un mitin de protesta en la parada del micro “Ch” para denunciar el cobro excesivo de pasajes por parte del sindicato Eduardo Avaroa, que aplica una tarifa de 3 bolivianos en lugar de los 2.50 acordados.
Los manifestantes exigieron que el gobernador de La Paz, Santos Quispe, asuma su competencia en la regulación del transporte interciudad y advirtieron que, de no recibir una respuesta inmediata, aplicarán un «voto castigo» contra la autoridad en los próximos comicios subnacionales.
La movilización, que amenaza con trasladarse a las puertas de la Gobernación en la ciudad de La Paz, busca frenar el impacto económico que estos cobros arbitrarios generan en las familias que transitan entre La Paz y El Alto.
Además del reclamo por el sobreprecio, los dirigentes vecinales propusieron la expulsión de las líneas que incumplan la normativa y demandaron la apertura de rutas para minibuses, denunciando que actualmente se encuentran rehenes de un servicio limitado de trufis y micros.
Los pobladores aseguraron que no levantarán las medidas de presión hasta que se garantice una fiscalización efectiva y se dé «vía libre» a nuevos operadores que respeten la economía popular.
