En un marco de solemnidad y estrecha cooperación bilateral, el Aula Magna de la Academia Nacional de Policías se vistió de gala para conmemorar el trigésimo séptimo aniversario de la Policía Nacional del Perú (PNP). La ceremonia, presidida por el encargado de Negocios del Perú, Carlos Montoya, y la agregada Policial Adjunta, Gabriela Santos, se convirtió en un emotivo punto de encuentro entre autoridades nacionales, miembros del alto mando policial y agregados policiales de diversos países, entre otros.
El acto no solo celebró la historia de una institución fundamental para el orden democrático peruano, sino que reafirmó los lazos de hermandad que unen a Perú y Bolivia en la lucha común contra el crimen transnacional y el fortalecimiento de la seguridad regional.
La nota emotiva del acontecimiento la puso la comandante Gabriela Santos, quien inició su alocución con un profundo agradecimiento personal a su familia y a Dios, antes de abordar la trascendencia de la PNP. En sus palabras, definió a la institución como una «familia poderosa y noble» cuya misión trasciende el uniforme para convertirse en un pilar de respeto a la ley y unidad patria.
«Es valioso recordar quiénes somos y de dónde venimos para encaminarnos hacia el futuro que merecen nuestros hijos. Allí donde hay riesgo, siempre está un policía», destacó Santos, invocando además la protección de Santa Rosa de Lima, patrona de la institución.
Durante la ceremonia, se destacó la importancia de la coordinación bilateral para generar políticas comunes ante los desafíos actuales de seguridad. Como gesto de gratitud, la anfitriona entregó reconocimientos a las autoridades bolivianas.
El espíritu peruano inundó el salón a través de una propuesta gastronómica que incluyó una exquisita selección de quesos y comida típica, permitiendo a los invitados un recorrido sensorial por los sabores más emblemáticos de la nación vecina.
Durante la celebración, la anfitriona sorprendió gratamente a los presentes al despojarse del protocolo para rendir homenaje a su tierra a través del baile. Con elegancia y destreza, ejecutó una marinera, cuyo garbo y pañuelo al aire simbolizaron la pasión y el orgullo de la identidad peruana.
Perú celebra el 37° aniversario de su Policía Nacional
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