La Central Obrera Boliviana (COB) decidió este viernes, en un ampliado de emergencia, declararse en paro general indefinido con movilizaciones escalonadas en rechazo al Decreto Supremo 5503, que elimina la subvención a los combustibles y aplica medidas de ajuste económico.
El ejecutivo de la COB, Mario Argollo, aseguró que las protestas son reivindicativas del pueblo boliviano “hasta las últimas consecuencias” y llamó a la unidad de todo el movimiento para exigir la abrogación de la norma.
Argollo advirtió que el diálogo solo será posible si el Gobierno anula de manera inmediata el decreto y remarcó que la COB busca consensuar medidas con las bases y organizaciones del país, en lugar de que sean impuestas de forma “dictatorial”.
Criticó que las medidas afecten severamente a las clases populares, especialmente en fechas navideñas, y aseguró que “ningún sector va a negociar si no es a la cabeza de la Central Obrera Boliviana”.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, ratificó que el Gobierno no retrocederá, pero mantiene abierta la posibilidad de diálogo.
