Los legisladores alemanes aprobaron ayer el plan del gobierno para atraer a más reclutas militares, mientras el país intenta aumentar las filas de sus Fuerzas Armadas ante la creciente preocupación por la amenaza que representa Rusia. La iniciativa contempla también exámenes médicos obligatorios para los jóvenes.
La medida no llega a reintroducir el servicio militar obligatorio, aunque deja abierta la posibilidad de, en caso de necesidad, se aplique al menos un número limitado de personas.
La Cámara Baja del Parlamento, el Bundestag, aprobó el plan con 323 votos a favor, 272 en contra y una abstención. Esta es una versión modificada de un proyecto aprobado en agosto por el gobierno del canciller Friedrich Merz.
Alemania se comprometió a invertir miles de millones en la mejora de sus equipos militares tras años de abandono y el Gobierno centró su atención en intentar persuadir a más personas para que alisten.
No es el único país que trata de reforzar sus Fuerzas Armadas: la semana pasada, Francia presentó un programa para entrenar a miles de voluntarios de 18 y 19 años a partir del próximo año. Bélgica y Polonia tienen planes para convencer a la población para que se entrenen o sirvan.
El ministro de Defensa, Boris Pistorius, señaló a los legisladores que “nuestros aliados están mirando a Alemania” y argumentó que el país se convirtió en un “líder en defensa en Europa”. Afirmó que, con la nueva legislación, “estamos dando un paso decisivo más para nuestra capacidad de defensa”.
SERVICIO MILITAR
Alemania suspendió el servicio militar obligatorio para los hombres en 2011 y desde entonces ha tenido dificultades para atraer a un gran número de voluntarios a corto plazo. En los últimos años, el número de personal militar rondó apenas por encima de los 180.000, en comparación con las 300.000 personas en 2001, más de un tercio de las cuales eran conscriptos.
Ahora el Ejecutivo quiere aumentar la cifra a 260.000 en la próxima década. Sostuvo que necesitará alrededor de 200.000 reservistas, más del doble de la cifra actual.
El plan aprobado ayer prevé una remuneración y condiciones más atractivas para las personas que se unan a corto plazo, mejor entrenamiento y más flexibilidad en cuanto a la duración del servicio, comenzando con un mínimo de seis meses.
El objetivo es atraer suficientes reclutas sin revivir el servicio obligatorio, una idea impopular con el socio menor de centro-izquierda en la coalición de Merz.
Sin embargo, el plan deja la puerta abierta para que el Parlamento introduzca el servicio obligatorio al menos para un número limitado de personas, posiblemente seleccionadas al azar, “particularmente si la situación de la política de defensa o la situación del personal de las Fuerzas Armadas lo hacen necesario”. Muchos en el bloque conservador de Merz piensan que, en última instancia, será necesario el servicio militar obligatorio.
A partir de enero de 2027, el Ministerio de Defensa deberá informar al Parlamento cada seis meses sobre las cifras de reclutamiento. La legislación establece rangos de objetivos anuales para los próximos 10 años para el tamaño del Ejército y sus reservas, pero no hay un desencadenante automático para cualquier movimiento hacia el reclutamiento obligatorio.
CUESTIONARIOS Y
EXÁMENES
A partir del nuevo año, se enviarán cuestionarios a los jóvenes que cumplan 18 años de edad sobre su disposición y capacidad para servir, que los hombres estarán obligados a responder. Esto se ampliará a un requisito para que los jóvenes se sometan a exámenes médicos, aunque no para inscribirse en el ejército. El ejército alemán, la Bundeswehr, necesitará aumentar la capacidad para procesar a unos 300.000 hombres por año.
Desiree Becker, legisladora del opositor Partido de la Izquierda, llamó a los jóvenes a “protestar contra la reintroducción del servicio militar obligatorio” e informarse sobre la objeción de conciencia.
Pistorius dijo que las manifestaciones contra el plan eran bienvenidas e insistió en que más jóvenes están “preparados para asumir responsabilidades” de lo que algunos opositores dicen, y son conscientes de que “nadie nos está obligando a hacer nada, aparte de llenar un cuestionario… y un examen médico que no hace daño a nadie”.
“Este servicio militar es voluntario y seguirá siéndolo si todo va tan bien como esperamos”, señaló. “Pero sí… si no es suficiente, y si la situación de amenaza continúa desarrollándose de la misma manera o peor, no podremos evitar un servicio obligatorio parcial para proteger este país”.
Diez países de la Unión Europea tienen servicio militar obligatorio: Austria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Grecia, Letonia, Lituania y Suecia. (Independent en Español)
