La Intendencia Municipal de La Paz volvió a suspender este lunes el horno del presidente de la Confederación Nacional de Panificadores de Bolivia (Conapabol), Rubén Ríos, luego de encontrar un ratón muerto y heces de roedores en el establecimiento ubicado en la zona Villa Victoria en la ciudad de La Paz.
La intervención evidenció que el local no cumplió con la limpieza del horno, la fumigación ni la desratización, medidas que ya habían sido exigidas tras la primera suspensión. Las autoridades advirtieron que, si no se corrigen las deficiencias de inocuidad alimentaria, el negocio podría ser clausurado de forma definitiva.
Además de estas irregularidades sanitarias, Ríos —quien anunció el incremento del pan de batalla a 0,80 bolivianos— permanece sin presentarse ante las autoridades.
El dirigente debe enfrentar un proceso penal por presuntamente beneficiarse de manera irregular con la harina subvencionada.
La Alcaldía remarcó que continuará con los operativos para asegurar condiciones adecuadas de higiene en los establecimientos de producción de pan en la ciudad.
