El gobierno de Quebec presentó el Proyecto de Ley 9, una reforma que amplía las restricciones de laicidad en espacios públicos y prohíbe la oración en escuelas, universidades y otras instituciones del Estado, además de vetar la oración comunitaria en calles y parques bajo amenaza de multas de 1.125 dólares canadienses.
La medida también impedirá que cualquier persona cubra completamente su rostro dentro de instituciones públicas y limitará la oferta de comidas kosher y halal, en lo que el gobierno describe como un paso hacia la “neutralidad total” del Estado.
La iniciativa, impulsada por la Coalición Avenir Québec, llega tras recientes protestas con contenido religioso y refuerza el controvertido marco ya establecido por el Proyecto de Ley 21, que prohíbe símbolos religiosos a parte de funcionarios.
Críticos y organizaciones musulmanas denuncian que la nueva norma apunta de forma desproporcionada a minorías religiosas, mientras el gobierno invoca preventivamente la cláusula constitucional que blinda la ley frente a futuros desafíos legales. (Agencias)
