En un plano estrictamente interno, sin duda alguna, este 2025 será recordado, entre otras cosas, por las elecciones nacionales, su resultado y el balotaje efectuado por primera vez en nuestro país. Sin olvidar la orden de aprehensión, el hijo aún no reconocido, las filas por gasolina y diésel, el dólar a 14 Bs y muchos etcéteras. Y en un sentido muy particular, rememorando la ficción del libro que Orwell tituló: 1984.
Dentro de las elecciones nacionales, la presentación de diferentes fórmulas, muchas conocidas, otras cocidas, otras tantas cocinadas y por ahí una sin fu ni fa, pero que al final del ejercicio, aún cruda, supo posicionarse e ingresar al balotaje. Y hoy es gobierno contra todo pronóstico y encuesta, por lo que su deber será ordenar primero a sus simpatizantes y autoridades y así encarar firmemente la administración del Estado, labor titánica, por cierto, porque cuando llegas al poder te obnubilas. He ahí el talón de Aquiles del gobierno actual, a pesar de sus buenas intenciones. A pesar de ello, le exteriorizamos los mayores éxitos, que serán para el país.
El resultado electoral fue inmisericorde para el partido saliente, que durante 20 años gobernó el país. Y en sus primeros 5 años de gobierno, una vez aprobada la NCPE, se pensó que habría un cambio radical en el interior del Estado, un mejoramiento de las finanzas públicas o la administración de la cosa pública, más transparencia y acceso a la información y, evidentemente, mayores políticas sociales que beneficien a la mayor parte de los bolivianos, estantes y habitantes del país, (en salud, educación, producción, etc.). Pero, ¿cuál fue el resultado? Una cloaca, en palabras del primer mandatario boliviano y, por ello, se hace necesaria la creación de un sinfín de comisiones de la verdad, donde veremos con objetividad los resultados, esperemos.
Finalmente, el balotaje se realizó, con un ganador claro, “la democracia” y un presidente que después de 20 años ingresó a Palacio Quemado junto a su familia, amigos y colaboradores. Pero, quién sabe que deparará el futuro, ¿no? Y no organizaciones sociales, llunkus, u ofrecidos(as), los que, en nombre de otros, lo que hicieron es beneficiar a pocos, no al conglomerado. Hoy es tiempo para los nuevos, bajo un compromiso por el país y cuyas acciones y resultados demostrarán el cambio de timón o la continuación de un mismo rumbo, pero con diferentes marineros.
Asimismo, es difícil establecer con claridad si el DOE aprobado por DS 5.488 y el último DS 5.493, responderá a las necesidades, urgencias y emergencias que el país tiene. No obstante, una decisión muy atinada fue el mantener a muchos, cambiar alguno y radicalizar otro, aun así, eliminar la cartera de justicia, a pesar de haber sido un planteamiento o propuesta, pero en cada país del mundo se tiene uno, con diferente óptica y acción. Su razón radica en su rol central para la promoción del estado de derecho, garantizando el acceso a la justicia para todos los ciudadanos, protegiendo los derechos humanos, combatiendo la criminalidad y asegurando la equidad y el orden, y prioritariamente para el trabajo de coordinación entre poderes. Pero, bueno, todo cambio habrá que analizarlo en el tiempo, conforme los resultados que arroje. Hoy no es tiempo de apasionamientos sino de reflexión y re-pensamiento de las cosas.
Tiempo al tiempo, que recién esto empieza y aun no se diga algo al respecto y pueda ser contrario a propuestas iniciales, y contradictorio a estas alturas del partido, considero que se debe profundamente reflexionar, aunque hoy es temprano, reitero, sobre una posible repostulación, dado que 5 años son insuficientes para ordenar la casa y limpiar la cloaca. Quizá en 10 años se diga “se hizo todo lo que se pudo y ahora sí”, en vez de “fue poco tiempo y otros deberán continuar la labor”. Ya veremos qué pasa o se decide y cuáles las acciones y resultados hasta entonces. Así como veremos el resultado de las subnacionales, que marcará un hito importante en esta nueva etapa republicana como Estado Plurinacional, principalmente en lo que a la supuesta división en el interior del PDC se refiere.
Lastimosamente, el gobierno del mandatario actual, si bien cuenta con ministerios de los que puede aprovechar sus alcances y competencias, y seguramente habrá personal altamente no solo capaz sino comprometido, para aclarar y limpiar la cloaca y ordenar la casa, hubiera sido interesante constituir los ministerios de la verdad (aunque presidencia deberá hacer y decir lo suyo); de la paz (aunque por la cloaca identificada de paz nada, solo el apellido del mandatario boliviano); de amor (aunque mantener la ley y orden será tarea titánica) y de la abundancia (que si los gobernantes anteriores hubieran administrado de mejor manera los recursos naturales, los negocios del Estado y sus deudas e ingresos, nada de lo que se dice “cloaca” se hubiera referido y hoy estuviéramos, por el contrario, vislumbrando otro país, otro destino, otra suerte). Así que, pensándolo mejor, como están por ahora están bien.
Ahora bien, para nadie es desconocido que tanto en “1984”, novela ficticia y en “Todo empieza el 2025”, título de este artículo, lo dicho y lo que se diga no es más que la verdad, aun haya mucho que decir. Y aunque haya alguno que se acobarde y se cubra con la pollera vecina, o pretenda tapar con su dedo al sol, lo contundente es que el régimen pasado, habría capturado, torturado, y sometido a un lavado de cerebro no solo a un partido (al cual hoy casi nadie pertenece) sino a toda una sociedad que confió en quienes antes se llamaban los desprotegidos, los urgidos, los desconocidos, los apabullados y discriminados, “las organizaciones sociales”, para pasar a ser lo inversamente contrario, incluso peor. Y aunque la historia nunca se repite, es preciso recordarle al primer mandatario que no todo lo que brilla es oro, aunque brille por oro lo que es cobre. Y que las amistades y angurrias de poder existieron, existen y existirán y es contra ello que se debe luchar, porque cuidado pase lo que en “1984”, y todos se traicionen mutuamente y al final sean liberados como ciudadanos leales y sumisos, además de sumidos a sus propios ideales e intereses, que no son intereses del pueblo, del Estado boliviano, de la Patria.
No debemos olvidar que la manipulación de la verdad, la supresión del pensamiento individual debe encontrar la solución en despreciar regímenes autoritarios, ensimismados y ante ello buscar la verdad y la individualidad es fundamental, sin jamás olvidar lo colectivo, el pueblo y sus necesidades. Así como que la policía del pensamiento deje de ser vigilante sin motivo, deje de irradiar odio, venganza o castigue a la disidencia por instrucciones irracionales.
Son tiempos donde cada boliviano debe sopesar el pasado, el presente y distinguir qué tipo de futuro se necesita para un país como el nuestro (del doble de territorio español, con ingentes cantidades de recursos naturales renovables y no renovables) y, además, con potencialidades para el desarrollo y progreso de un pueblo que lo necesita y siempre tratar de encontrar soluciones y no ser parte del problema. Jamás traicionar los intereses de un pueblo y menos aún de un Estado, porque las políticas de hoy deben ser continuadas por los del mañana y cuyos resultados sean compartidos entre unos y otros. Pero nunca más atrapados en caretas para solo protegerse y a los más cercanos, y cuyo interés de país y Estado fue superfluo y cuyas consignas fueron “la Guerra es Paz; La libertad es la esclavitud y la ignorancia es la fuerza”.
Hay muy pocos personajes por destacar, por cierto, aunque ciertamente hubo profesionales destacados, técnicos formados y altamente calificados que no tienen la culpa por haber trabajo durante 20 años en las instituciones y que muchas veces por temor al poder de gobierno tuvieron que callar, bajo el temor de no volver a trabajar más para el Estado o incluso volver al país, Eso nunca más debe suceder, es tiempo de institucionalizar y respetar a las personas, independientemente de su inclinación política, que en cierto modo es solo eso, pero muchos están enfocados en el interés del país, haciendo país, en fin.
Finalmente, y luego de escuchar al primer mandatario, de que no se tratará de venganza, odio, discriminación o racismo, sino que se tratará de poner a cada uno donde se merece, en el marco de la ley, que paradójicamente fue aprobado por los salientes, y recuperar la mayor cantidad de recursos desviados, despilfarrados por incapaces, vividores y falso afanes, eso será hacer gestión para hacer justicia, otra cosa es desviar la atención. Y todo ello empieza este 2025 y el 2026 contra quien fue el rey de wawas, en el marco de los procedimientos legales establecidos.
El autor es abogado.
