Una tormenta catalogada como “una vez cada 300 años” dejó bajo el agua a nueve provincias del sur de Tailandia, con inundaciones de hasta 2,5 metros, al menos 19 fallecidos y más de 127.000 hogares afectados.
La ciudad de Hat Yai, la más golpeada, quedó parcialmente sumergida y sin servicios básicos, y las vías quedaron intransitables.
En el Hospital Hat Yai, una sala de maternidad con 30 recién nacidos quedó aislada en el tercer piso, donde el personal mantiene los cuidados pese a los cortes de agua y electricidad, mientras cientos de pacientes permanecen atrapados dentro del centro médico.
Las autoridades instalaron bombas y sistemas de drenaje para desviar el agua hacia el lago Songkhla y el Golfo de Tailandia, mientras continúan los rescates en bote.
Las lluvias también provocaron emergencias en países vecinos: más de 15.000 desplazados en Malasia y 91 muertos por inundaciones y deslizamientos en el centro de Vietnam. (Agencias)
