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¿Formamos líderes?

Ernesto González Valdés

Ser líder significa acompañar, orientar, ordenar, dirigir al grupo y favorecer el crecimiento de cada uno de sus integrantes y de la organización misma que los agrupa. El líder tiene más responsabilidades en la organización que el resto de los miembros. Pero, ¿cualquiera puede ser líder?

La persona que es elegida para dirigir o liderar al grupo, generalmente tiene un conjunto de cualidades y capacidades que lo hacen apto para ser un buen líder. Igualmente, esa persona debe tener deseos y voluntad de desempeñar un papel de mayor responsabilidad, lo cual, muchas veces, significa sacrificios. Luego, ocupar esta posición, no es fácil.

¿Cuáles han de ser esas cualidades y capacidades para el liderazgo? Legitimidad en el cargo: que hayan sido libremente elegidos por su organización. Representatividad: que sepan interpretar a los miembros del grupo. Vocación de servicio hacia la comunidad y la organización que representa: esto quiere decir, que el líder está al servicio del grupo y no el grupo a su servicio. Capacidad de ejercer su cargo, en forma democrática: lo que significa, no imponer sus puntos de vista, no pasar a llevar los acuerdos de la organización y no permanecer eternamente en el cargo. Ser carismático, tener la capacidad de atraer y aglutinar a las personas y tener capacidad de oratoria.

Otros aspectos que ha de tener en cuenta un líder, será la capacidad para atender y escuchar. Es decir, tener la capacidad de recibir lo que el otro quiere decir, y un rol muy importante tiene la toma de decisiones.

El líder, en este sentido, deberá conducir este proceso de toma de decisiones y preocuparse de que los miembros de la organización participen activamente en él, confrontando la opinión de unos con la de otros, promoviendo que todos escuchen y destacando las opiniones más significativas. Habrá que considerar también las experiencias positivas que se ha tenido y no repetir errores, es decir, tomar decisiones realistas y posibles de llevar a cabo.

Y en la hora de tomar decisiones, ¿siempre será necesario consultar a los miembros de la organización? No necesariamente, si bien todo puede depender de las circunstancias concretas, cuando no haya tiempo para consultar, lo esencial será en este caso la legitimidad del líder, para lo cual fue elegido. ¿Lo adecuado? La consulta por consenso o por mayoría: llevar a la organización la problemática en cuestión, datos, posibles soluciones, mejores salidas.

Hasta aquí, nos damos cuenta de que ser líder no resulta sencillo, que requiere una vida de entrega y dedicación, quitando posibles espacios y dedicación a su propia vida. ¿Formarlos? Sí, es responsabilidad de las instituciones educativas, de aquí parte la pregunta ¿nacen o se hacen?, ¿hay clases para ellos? Existen, ¿son efectivas? Sí, ello puede apreciarse cuando a través de los medios de comunicación, vemos jóvenes que se destacan en el mundo empresarial, de los negocios.  ¿Así nacen?, ¿son líderes naturales?

En la Historia son mencionados, ¿estudiaron para ello? Tal vez su objetivo desde pequeño no fue ese, pero que las circunstancias, ligadas a las capacidades y cualidades de un líder, al reunirlas, lo favorecieron, es otra cosa.

 

El autor es Licenciado en Ciencias Pedagógicas.

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