Las autoridades polacas identificaron a dos hombres ucranianos, presuntamente empleados por los servicios de inteligencia rusos, como los principales sospechosos en dos casos de sabotaje ferroviario, según declaró el primer ministro polaco, Donald Tusk.
Se alega que los hombres colocaron un artefacto explosivo de uso militar y sujetaron una abrazadera de acero a las vías del tren en dos incidentes ocurridos en una ruta ferroviaria estratégica utilizada para el envío de ayuda a Ucrania.
El explosivo detonó el sábado por la noche debajo de un tren de carga, que sufrió daños menores en sus bajos, y dañó las vías, lo que supone un riesgo para otros trenes que circulan por esa ruta, sostuvo Tusk.
En su intervención ayer en el Parlamento polaco, Tusk afirmó que ambos incidentes eran “sin precedentes” y “quizás la situación más grave, en lo que respecta a la seguridad del Estado polaco, desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania”.
“Estamos ante un acto de sabotaje cuya consecuencia podría haber sido, y aquí el error de los autores también nos ayudó, una grave catástrofe con víctimas. Por eso digo que se ha cruzado una línea”, puntualizó.
“En ambos casos estamos seguros… de que el intento de volar las vías y la violación de la infraestructura ferroviaria fueron intencionales… y su objetivo era provocar una catástrofe ferroviaria”, señaló.
Detalló que formaban parte de un patrón más amplio de “actos de sabotaje y acciones de los servicios rusos en toda Europa, no solo en Polonia, (que) lamentablemente están cobrando fuerza”.
Se cree que los sospechosos, cuyas identidades son conocidas por las autoridades polacas pero no se han hecho públicas, llegaron a Polonia procedentes de Bielorrusia poco antes de los ataques y regresaron a Bielorrusia poco después.
Uno de los dos hombres había sido condenado previamente por sabotaje en Ucrania, y el otro procedía de la región de Donetsk, en Ucrania, ocupada por Rusia, indicó Tusk.
El primer ministro afirmó que el reclutamiento de ciudadanos ucranianos por parte de Rusia servía para “avivar sentimientos posiblemente radicalmente antiucranianos”, que, según sostuvo, eran “particularmente peligrosos” en países como Polonia, que acoge a grandes comunidades de migrantes y refugiados ucranianos.
La afirmación de que los sospechosos huyeron a Bielorrusia se produjo justo un día después de que Polonia abriera dos pasos fronterizos con ese país, que habían permanecido cerrados durante años debido a tensiones políticas. Polonia alegó razones económicas para la apertura de los puestos de control.
En el paso fronterizo de Bobrowniki, ayer, varias decenas de camiones esperaban en el lado polaco para cruzar a Bielorrusia.
Polonia sufrió una oleada de intentos de sabotaje y ciberataques en los últimos meses, y las autoridades del país suelen culpar a Rusia. Según Tusk, las autoridades polacas detuvieron a 55 personas en relación con estos delitos, 23 de ellas por actos de sabotaje.
Documentos judiciales consultados por The Guardian demostraron que los autores suelen ser reclutados a través de la aplicación de mensajería segura Telegram por cuentas que se cree son operadas por la inteligencia rusa, que les prometen dinero por llevar a cabo incendios provocados u otras tareas.
Tras la expulsión de cientos de espías rusos que operaban bajo cobertura diplomática de Europa después de la invasión a gran escala de Ucrania en 2022, se cree que Rusia recurrió cada vez más a este tipo de agente “único en su tipo”.
Los servicios rusos también utilizan esta táctica en Ucrania, donde adolescentes fueron reclutados como terroristas suicidas involuntarios, a quienes se les paga por transportar paquetes con explosivos que luego se detonan a distancia cuando el mensajero está cerca de una comisaría de policía u otro lugar sensible.
Sin embargo, la nebulosa cadena de mando de tales ataques y la dificultad de determinar quién está exactamente al otro lado del chat de Telegram a menudo dificultaron probar sin lugar a dudas que Rusia está involucrada.
En el caso de los ataques de esta semana, las autoridades aún no explicaron qué pruebas reunieron para respaldar su afirmación de que Rusia es responsable del ataque.
Se entiende que Polonia está preparando fuertes reacciones diplomáticas hacia Bielorrusia y Rusia, y el ministro de Asuntos Exteriores, Radosław Sikorski, ha dicho que exigirá a esos países que colaboren con las autoridades polacas y entreguen a los sospechosos.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, negó las acusaciones y dijo que no eran más que un ejemplo de la “rusofobia” de Polonia. (The Guardian)
Polonia acusa a Rusia de sabotaje ferroviario
> Donald Tusk afirma que dos saboteadores cruzaron la frontera desde Bielorrusia, con la esperanza de provocar una “catástrofe” que generara división.
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