El colapso del puente de Colpa Bélgica, provocado por un turbión del lunes y el desborde del río Piraí, mantiene incomunicado al municipio por tercer día consecutivo, generando desabastecimiento, tensión social y el riesgo permanente de que los pobladores crucen la zona a pie, arriesgando sus vidas.

Ante la ausencia de maquinaria y soluciones urgentes, los propios vecinos comenzaron a rellenar el área con bolsas de poliéster para habilitar el paso de manera precaria.

La crisis derivó en protestas y enfrentamientos. Este mediodía, transportistas, mototaxistas, amas de casa y vecinos marcharon junto a la alcaldesa Sandra Muñoz, exigiendo la presencia de autoridades departamentales y nacionales y la construcción inmediata de un nuevo puente.

En el lugar también hubo golpes e insultos contra concejales de Creemos, a quienes los pobladores acusan de abandono, intereses personales y falta de acciones preventivas.

La comunidad reclama coordinación real, atención urgente y una solución definitiva que garantice su seguridad y movilidad.
