InicioSeccionesEditorialGobiernos populistas dejan al país en ruinas

Gobiernos populistas dejan al país en ruinas

El populismo significa una ideología que quiere hacer retroceder al país a épocas remotas, cuando estaba vigente el sistema de comunidades, para construir sobre ellas el socialismo. Eso es lo que puso en aplicación desde 2006 el partido de Evo Morales Ayma, denominado Movimiento al Socialismo, que siguió con el gobierno de Luis Arce Catacora. Durante veinte años hubo gobiernos masistas autocráticos y, finalmente, al terminar su ciclo de vida, dejan al país en estado de ruina.
Ese populismo entró en aplicación mediante una nueva Constitución Política. Como símbolo de ese retroceso, un ministro ordenó que las manillas del reloj de la Plaza Murillo giren en sentido contrario. En efecto, gobiernos masistas negaron a Bolivia como Nación y la calificaron como Estado Plurinacional, lo convirtieron en colonia del neo imperialismo, lo hicieron retroceder a tiempos del trueque y llegaron al extremo de dejar al Estado sin recursos y al país sin dólares.
El “masismo” anti-histórico causó la indignación del pueblo boliviano, no así de algunos gobiernos de países de la órbita socialista, que mostraron admiración por esas políticas engañosas, a tal extremo que el jefe de la satrapía fue premiado con títulos de Doctor Honoris Causa. Tal populismo fue considerado como “exitoso”, contando con apoyos políticos y económicos de gobiernos afines.
Por otro lado, el gobierno de Morales sometió al pueblo a leyes de terror y para dictarlas impuso su puño de hierro sobre el Parlamento, pese a que contaba con la mayoría parlamentaria. Su principal arma fue la corrupción.
Otra terrorífica medida económica dictada por el populismo evista, fue quitar a los campesinos del país el derecho de propiedad sobre sus parcelas. Este acto anti indigenista, fue obra de Evo Morales, el “primer presidente indígena de Bolivia”. Tal disposición fue elevada a rango constitucional en 2009 y sirvió para paralizar la agricultura nacional y hacer pasar hambre al pueblo boliviano, además de fomentar el contrabando.
Por si fuera poco, el llamado “proceso de cambio” (hacia atrás) aceptaba las sugerencias del populismo de Hugo Chávez de Venezuela para dictar decretos extemporáneos y que se volvían contrarios a lo que se decidía. Además, completó su populismo con el llamado Nuevo Modelo Económico comunitario, que fue otro asalto a la propiedad privada y los derechos democráticos de los empresarios que, sin embargo, guardaron silencio.
Esas y otras medidas provocaron un decrecimiento económico paulatino, lo cual, al mismo tiempo, significó la caída del nivel alimentario de la población y abrir el camino a las epidemias y el hambre. Toda esa inconducta económica estaba dirigida a destruir el desarrollo capitalista en Bolivia, sin considerar que no es aún país capitalista, sino recién ha salido del feudalismo. Más aún, su problema no es el capitalismo, sino la falta de capitalismo.
En fin, esa política económica y social, debe ser erradicada en la nueva época que se perfila en Bolivia, pese al riesgo de que pueda ser prorrogada por anarquistas e infiltrados en organismos de gobierno.

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -

MÁS POPULARES