Las palabras del día:
“Todo tiene un bien que puede manifestarse si lo bendecimos”.
Los seres humanos tenemos un misterioso poder: podemos bendecir el bien de cualquier cosa, de cualquier persona o de cualquier situación; este poder es asombroso y hay que experimentarlo de forma continuada para sentir y disfrutar de sus efectos maravillosos.
Es cuestión de ir aprendiendo a través de la práctica.
Durante largo tiempo tuve una tos psicosomática que no se me quitaba con nada y comencé a bendecir “el bien de mis pulmones” diciendo: “bendigo el bien que hay en mis pulmones”, esa tos fuerte y excesiva fue disminuyendo su intensidad y se me hizo entender que esa tos tenía una función positiva sin que sea demasiado intensa; usted querido amigo lector (me refiero a hombres y mujeres por igual) puede comenzar a realizar su experiencia y su ejercicio diario de bendiciones, luego perseverar dos semanas en esta práctica para ir observando cómo su vida y su experiencia mental y personal va cambiando en su vida.
Algún efecto interesante de la bendición mental o verbal es la mejora de actitudes que podemos producir en nuestra familia y en nuestros seres queridos y para el caso, hay que bendecir al ser divino que hay en la persona “x” o en la persona “y”, o en quien le esté produciendo preocupación, penas o sufrimientos.
Así que ya lo sabe, como es usted una persona estudiosa y practicante, puede escribir con letras de imprenta y de manera muy clara: “bendigo al ser divino que hay en ‘x’ escribiendo el nombre de la persona a la que quiere bendecir y comenzar a leer esa bendición entre cinco y diez veces cada día y comenzará a notar cambios bonitos y agradables. Nos vemos en los siguientes artículos que se irán publicando en su periódico preferido EL DIARIO de Bolivia, los miércoles y los sábados.
