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Cómo superar la crisis económica

Bolivia atraviesa una de sus peores crisis económicas. La búsqueda de soluciones tiene que ser una tarea conjunta del Gobierno, empresarios y trabajadores. Solo de esa forma podremos sentar las bases para asegurar un crecimiento sostenido, que beneficie a todos los bolivianos.
De los 6,5 millones de personas que conforman la categoría de Población Económicamente Activa (PEA), el 85% tiene empleos informales. Del 15% restante casi un 50% son empleados públicos y la otra mitad, los empleados formales en el sector privado.
Este escenario se fue agravando por los crónicos déficit fiscal y déficit comercial que son arrastrados desde mediados de la década pasada, que a su vez provocaron la escasez de dólares y carburantes en el mercado nacional, la consecuente devaluación de facto, seguida de una alarmante subida de precios de muchos productos de la canasta familiar.
A mediados de este mes, EL DIARIO informaba que los precios de productos de la canasta familiar “se dispararon, con incrementos que llegan hasta un 300% en algunos mercados”.
Cualquier medida que se tome, tendrá repercusiones. Y los tres pilares de la economía (trabajadores, empresarios y gobierno) deben estar dispuestos a dar el hombro, en busca de días mejores para todos los bolivianos.
Estos tres sectores deben trabajar juntos, porque su participación y compromisos son esenciales. No pueden excusarse, evadiendo asumir las medidas necesarias.
En la semana pasada, el Índice Global del Hambre 2025 (GHI, por sus siglas en inglés), informaba que Bolivia se mantiene en la categoría de país con bajo nivel de hambre. Sin embargo, advirtió que persisten desigualdades territoriales, alzas en el costo de los alimentos y señales preocupantes de malnutrición en niños y mujeres en edad fértil.
El pueblo boliviano espera que sus dirigentes políticos, empresariales y laborales estén a la altura de la realidad. La ausencia, indiferencia u oposición de uno de estos tres pilares tendría repercusiones inimaginables para todos los ciudadanos.
Las organizaciones laborales, sociales y empresariales deben ser aliadas del gobierno en su trabajo por frenar la crisis y sentar las bases de un desarrollo sostenido y sostenible.
El trabajar juntos, en asociaciones público-privadas, con un gobierno facilitador, regulador y que conforme un marco legal y ético para que la actividad privada pueda operar y prosperar, permitirá que la experiencia de la empresa privada traiga beneficiosos para todo el país.
Solo trabajando juntos podremos enfrentar con éxito los problemas económicos que ahora aquejan al país. Si no nos unimos y actuamos de manera coordinada, en poco tiempo más estaremos lamentando la suerte de los bolivianos.
Hace pocos días, los empresarios paceños pidieron al presidente electo del país que abra las puertas a la inversión privada y ofrezca seguridad jurídica para enfrentar la crisis económica, remarcando la necesidad de reducir el gasto público y fomentar la apertura de nuevos mercados para las exportaciones bolivianas.
Se estima que para estabilizar la economía del país y lograr un crecimiento es importante reducir gradualmente los subsidios; aumentar la recaudación mediante mejoras en la administración tributaria y luchar contra la evasión; evitar que el déficit se financie mediante emisión monetaria; evitar “imprimir dinero” como solución permanente. Además, el FMI sugiere fortalecer las reservas externas y el tipo de cambio; fomentar la inversión extranjera responsable, así como inversión nacional que aporten divisas, tecnología y empleo; revisar el régimen cambiario y los controles de capital.
Los bolivianos no podemos desconocer que el país está sufriendo actualmente una estanflación, porque al estancamiento económico debemos sumar una elevada inflación, que probablemente llegue este año a un 25%. Los empresarios paceños, al igual que sus similares de todo el país, plantearon la urgencia de que el nuevo gobierno asuma medidas para hacer frente a la crisis económica. Se planteó cambios de las leyes de minería, hidrocarburos y otras medidas para mejorar la economía.
Los empresarios estamos conscientes de que debemos trabajar juntos, porque la crisis que vive el país así lo demanda, pero esto no será fácil. Las negociaciones entre los tres pilares de la economía serán difíciles y dependerán de la capacidad que tengan para encontrar puntos de convergencia y acuerdos que beneficien a la mayoría de la población.

El autor es Licenciado en economía de la UMSA, doctorado PH.D. en relaciones internacionales de la Universidad del Salvador de Argentina, académico de número de la ABCE y presidente de la Federación de Empresarios Privados de La Paz (FEPLP).

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