Las palabras del día:
“En los momentos de soledad o de depresión sufriente siempre podemos repetir palabras que nos recuerden que somos ‘del universo’ y parte de él también”.
En nuestra aventura de vivir, la mayor parte de los seres humanos nos encontramos a veces en situaciones negativas que nos causan preocupación, dolor, sufrimiento moral o sufrimiento interior.
Para estos momentos, es precisamente el pensamiento contenido en el título del presente artículo: “nunca estoy solo y siempre estoy con Dios”.
Podemos repetir el pensamiento una y otra vez si es que hemos entrado en un estado negativo y también podemos cantar el pensamiento con cualquier melodía con que se nos ocurra cantarla o entonarla.
Cuando el pensamiento “nunca estoy solo y siempre estoy con Dios” se lo utiliza como canción o como una entonación musical, su efecto de alivio es simplemente “deliciosamente” agradable.
Cuando nuestra conciencia se concentra o se enfoca en sí misma, deja de ver la inmensidad del universo y por eso es que llega a una autopercepción negativa que nos produce dolor o sufrimiento interior y dolor corporal también.
Podemos repetir un pensamiento variante que dice: “nunca estoy solo y siempre estoy con el universo” y podemos obtener un alivio parecido al anterior que puede llevarnos a un estado positivo que es realmente agradable y relajante.
Así que ya lo sabe, puede ir repitiendo sus pensamientos cuando esté bien de manera tal que si alguna vez entra en uno de estos estados negativos, tiene un recurso para ir atenuando la fuerza negativa, lograr una relajación corporal y una paz mental. Nos vemos en los siguientes artículos que se publican los días miércoles y los sábados en su periódico preferido EL DIARIO de Bolivia.
