El museo Louvre reabrió sus puertas ayer, tres días después de que unos ladrones forzaran una ventana y robaran las joyas de la corona francesa en un audaz asalto a plena luz del día.
La Sala Apolo, donde se produjo el robo, permanecía cerrada a los visitantes, mientras cientos de personas esperaban fuera de pirámide de vidrio que da acceso al museo.
El Louvre suele cerrar los martes y, esta semana, permanecía cerrado desde el robo debido a la investigación.
No se anunciaron arrestos y las joyas sustraídas siguen desaparecidas.
La fiscalía de París señaló el martes que las joyas de la corona robadas tenían un valor estimado en 88 millones de euros (102 millones de dólares), sin contar su valor histórico para Francia.
Unos 100 investigadores participan en la persecución policial de los sospechosos y las joyas tras el robo del domingo en el museo más visitado del mundo.(Dw)
