El 14 del presente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó oficialmente sus Perspectivas Económicas Mundiales, con el título “La economía mundial está en constante cambio y las perspectivas siguen siendo sombrías”. En el cual dice textualmente que la economía mundial se está adaptando a un panorama transformado por las nuevas medidas políticas. Algunos extremos de aumentos arancelarios se atenuaron gracias a acuerdos y reajustes posteriores. Sin embargo, el entorno general sigue siendo volátil, y los factores temporales que impulsaron la actividad en el primer semestre de 2025, como la pre distribución de aranceles, se están desvaneciendo.
Analicemos rápidamente, de manera breve, la información que se ha proporcionado en este informe del FMI respecto a Bolivia:
1. Crecimiento económico: Se proyecta para el 2025 un crecimiento económico del 0,6%, el segundo más bajo de toda América Latina y el Caribe, después de Venezuela (0,5%). Según el FMI el único país que decrecerá será Haití (-3,1%) y el mejor rendimiento será Guyana (10,3%).
El crecimiento económico de la región será del 2,4% en 2025, del 2,3% en 2026 y de un 2,6% en 2030, y de Sudamérica del 2,3%, 2,7% y 2,2% para los mismos años.
Llama poderosamente la atención que el FMI no haya reflejado las proyecciones de Bolivia para los años 2026, 2027 y 2030, como sí lo hizo para la región y los demás países de LATAM.
2. Inflación: Este organismo internacional proyecta que la inflación de Bolivia será del 20,8% en 2025, con una posible cifra del 26,2% al fin del periodo (sujeto a variación). Al igual que el crecimiento económico, no se observa proyecciones para 2026 y 2030 en cuanto a la inflación.
Para el FMI, Bolivia será la cuarta economía más inflacionaria de la región después de Venezuela, Argentina y Haití. Latinoamérica y el caribe tendrán una inflación proyectada de 7,6% en 2025, de 5% en 2026 y de 3,6% en 2030.
3. Déficit Cuenta Corriente: De acuerdo al FMI, Bolivia reflejará para este 2025 una cifra del -3,4% de su PIB. Tampoco se observa las proyecciones para 2026 y 2030. Y no se evidencia información sobre la deuda pública o el déficit global para 2025, o futuros años.
4. Desempleo o desocupación: Este estudio indica que el mismo fue del 5% para el 2024, y se proyecta que sea del 5,1% para 2025. Tampoco se observa datos para 2026 y 2027.
Finalizando, si bien este informe económico del FMI no profundizó ni enfatizó en la economía boliviana, se evidencia que al menos en temas de crecimiento económico e inflación tendremos los rendimientos y escenarios menos favorables de la región, donde la “estanflación” estará vigente en 2025, y que posiblemente entremos a una recesión debido al desequilibrio fiscal y monetario que vive el país.
Además, como se dijo, llama poderosamente la atención que el FMI no haya dado a conocer sus proyecciones económicas para 2026 y 2030 para Bolivia. Esto se podría explicar porque tal vez la organización no cuenta con toda la información económica-financiera pública y oficial del país para hacer las mismas, debido a la poca transparencia gubernamental.
También, aunque no se asegura esto, sería para no generar más incertidumbre (zozobra) y especulación en su economía, en un escenario muy volátil y expectante ante el cambio de gobierno, y la posible salida paulatina de su crisis económica. Sin embargo, ratificar un escenario de estanflación o de recesión económica podría tener injerencia en el comportamiento de la población y en su mercado interno, y hasta en su decisión electoral, y traer consecuencias no deseadas…
El autor es economista, investigador y docente universitario.
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