Desde hace meses, debido a las largas filas, producto de la carencia de combustibles, ciertos lugares de la ciudad, como la calle 25 de Calacoto, se han convertido en basurales y hasta en mingitorios, pues los choferes, al no tener baños cerca, no tienen otra opción que hacer sus necesidades fisiológicas en las aceras. Particularmente el lugar apuntado, la calle 25 de Calacoto, presenta un aspecto desagradable… a vista y paciencia de los funcionarios ediles. Hace tiempo, durante la gestión de Luis Revilla, el GAMLP adquirió baños portátiles que eran instalados en ciertos lugares de la ciudad en función de ciertos eventos públicos que se realizaban al aire libre. ¿Por qué no son instalados esos baños en lugares estratégicos, para que la ciudad no presente un estado tan insalubre y un aspecto tan desagradable?
Pero, en general, parecería que toda la zona sur tuviera la ojeriza del alcalde o de todo su gobierno, pues a las avenidas y calles se las ve totalmente dejadas a su suerte: con baches por doquier, con basura acumulada. Son hechas obras muy menores, como el colocado de parches en el asfalto o pintado de barandas. La verdad es que en todo este tiempo del gobierno Arias no hubo obras de impacto que hicieran la vida de los paceños algo más llevadera.
Se avecina la época de lluvias y no hay acciones de prevención. Tomando en cuenta que tras la anterior época de lluvias hubo más de mil familias afectadas, hacer nada en ese sentido hasta la fecha resulta una afrenta a los paceños. ¿Qué piensa hacer el GAMLP para prevenir destrozos y/o derrumbes de casas? ¿Se ha actualizado convenientemente el mapa de riesgos?
El trabajo del Concejo tampoco ha sido dechado de eficiencia y ética. En parte, por la conflictiva relación que ha mantenido Arias con él por falta de voluntad o, a veces, de capacidad política. Hace poco el Concejo aprobó una ley que buscó suspender el sistema de parqueo tarifado, lo cual tensó más la relación del alcalde con el legislativo municipal y debilitó más una gobernabilidad que ya está muy deteriorada desde mayo de 2024.
Hace poco salió un estudio, hecho por la consultora Opinión Pública, que evalúa el nivel de aprobación de los alcaldes de varias ciudades de Sudamérica y que dice que casi el 80 por ciento de los paceños desaprueban el (des)gobierno de Iván Arias. El burgomaestre paceño ocupa los últimos puestos del estudio, junto con los alcaldes de Caracas y Asunción. Pero, ¿qué se puede esperar de un alcalde que se siente tan atraído por las fiestas y la música folklórica? Consideramos que esa cifra es incluso benévola con la desastrosa administración de Arias, en la que no se percibe más que incapacidad, improvisación y corrupción. Quedan poco más de seis meses para que las actuales gestiones subnacionales concluyan, pero, teniendo en cuenta el número de “obras” que hizo Arias, parecería que su administración estuviera recién en la segunda o tercera semana.
Los paceños deben preguntarse seriamente por quién votar en las elecciones subnacionales del siguiente año.
El (des)gobierno de Arias
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