Por. Lic. Héctor Molina
Recordemos que…
El teatro es un acto comunicativo y transformador que ocurre en el presente, entre actores, cuerpos que crean ficción, y espectadores, testigos activos que completan la ficción con su imaginación.
Para los especialistas en teatro, es el arte de la acción y la presencia. Implica el uso consciente del cuerpo, la voz, la emoción y el espacio para crear un mundo ficcional compartido.
Desde la neurociencia es un entrenamiento cognitivo y emocional de alto impacto. Estimula la capacidad de simulación mental (ponernos en el lugar del otro), activa las neuronas espejo y exige la integración de múltiples funciones cerebrales superiores.
Errores a evitar al trabajar el teatro en aula
Considerando que el teatro en el ámbito educativo debe ser considerado como un entorno de simulación que activa las redes cerebrales de la empatía, la memoria procedimental, la función ejecutiva y el lenguaje, ofreciendo un contexto de aprendizaje altamente significativo. Hay ciertos errores que deben evitarse al momento de su aplicación en aulas educativas.
Estos errores suelen inhibir la participación, generar ansiedad (que bloquea el aprendizaje) o desviar el foco del objetivo pedagógico.
- Enfocarse excesivamente en la perfección artística
Priorizar el resultado (una obra perfecta) sobre el proceso de aprendizaje. Esto genera ansiedad de rendimiento y activa el sistema de amenaza (amígdala). El miedo al ridículo o al error inhibe la creatividad y la experimentación (funciones de la corteza prefrontal).
Para evitarlo se debe enfatizar que el objetivo es la exploración del concepto, la colaboración y la comunicación. Use formatos cortos (micro-teatro, sketches o improvisación) que permitan el error y el feedback rápido sin la presión de una producción larga.
- Olvidar la conexión curricular explícita
Usar el teatro como un mero “relleno” o actividad lúdica sin un objetivo de aprendizaje claro. El cerebro necesita relevancia y conexión. Si no se articula el “por qué” se hace la actividad, el esfuerzo cognitivo no se asocia a la consolidación del contenido temático.
Antes de la actividad, es bueno preguntarse: ¿Qué concepto clave vamos a demostrar con esta escena? Al cerrar la actividad, se recomienda utilizar la metacognición: ¿Cómo el personaje/situación que representamos refleja el concepto X de la unidad?
- Falta de calentamiento y gradualidad – El salto al vacío
Pedir directamente una improvisación o actuación compleja a estudiantes sin experiencia previa. La activación social y la exposición corporal requieren confianza. Un inicio brusco aumenta la vulnerabilidad y la resistencia grupal.
Se debe comenzar con ejercicios que rompan el hielo y generen confianza, como: mirarse, moverse, hacer sonidos sin hablar, etc. También se puede implementar el juego dramático de forma gradual; es decir, de la lectura dramatizada, al movimiento, a la improvisación de roles sencillos.
- Descuidar la gestión del espacio y el movimiento
Confinar a los estudiantes a un espacio muy reducido o no facilitar el cambio de distribución de la sala. El movimiento es crucial para la neuroplasticidad, liberación de Factor Neurotrófico Derivado del Cerebro (BDNF). Un espacio inadecuado limita la expresión corporal, esencial para la memoria procedimental, aprender haciendo.
Es bueno designar un espacio claro para la actuación, el escenario imaginario. Anime a los estudiantes a usar todo su cuerpo y la voz para modular el concepto. Permita que el mobiliario sea parte de la escena o se retire fácilmente.
- Ignorar la reflexión post-actuación (El Debriefing)
Terminar la actividad inmediatamente después de la representación, pasando al siguiente tema. La consolidación de la memoria requiere tiempo y reflexión. Sin el debriefing o cierre metacognitivo, la actividad se queda en el plano emocional/lúdico y no se ancla al conocimiento.
Siempre se debe dedicar tiempo al análisis post-escena. La pregunta es: ¿Qué sentimientos experimentó el personaje?, ¿Cómo la dinámica de poder en la escena se relaciona con la teoría de sistemas?, o ¿Qué aprendimos sobre la comunicación no verbal?. Esto conecta el cuerpo y la emoción con la cognición
- Permitir la exclusión o la delegación de responsabilidades
Dejar que el mismo estudiante actúe siempre o que otros se escondan detrás de un guion. El teatro busca desarrollar las habilidades sociales y la toma de perspectiva. La exclusión impide a algunos desarrollar la empatía y la autoconfianza.
Se debe asignar roles específicos con tareas definidas (director, encargado de utilería, guionista, actor principal/secundario). En las improvisaciones, se puede usar la técnica de (cambio de rol rápido o relevos) para que todos tengan que actuar y reaccionar.
