Se registran largas filas de vehículos para cargar gasolina y diésel en la estación de servicio Volcán, además de personas que buscan el combustible en bidones en la estación de servicio Uruguay. El anuncio de falta de dólares y la reducción de la oferta al mercado nacional de parte de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) provoca que las gasolineras continúen atiborradas de vehículos.
Ante la denuncia contra el presidente de YPFB, Armin Dorgathen, el abastecimiento de carburantes se complica, pues en todas las estaciones de servicio se observó largas filas, esperando cargar gasolina.
En el tema del diésel la situación es peor, debido a que se importa casi el 95% del consumo interno, mientras que la gasolina no pasa del 60%. Las filas de camiones y cisternas no se pierden en las gasolineras, que duermen días para lograr cargar.
La falta de divisas es uno de los problemas para la compra de combustibles en el mercado internacional, y una muestra de ello son los buques varados en Arica, que esperan meses para realizar la descarga, de acuerdo con reportes de Chile.
Pero también las olas tienen que ver; sin embargo, la periodista de Chile señaló en contacto con medios de Bolivia, que la estatal petrolera no modernizó la descarga y las boyas tienen dificultades para realizar la tarea.
Asimismo, en la semana denunciaron que más de 300 cisternas con combustible están varadas hasta 10 días en la refinería de Palmasola por presunta falta de pago, según reporte de Radio Fides.
“Conductores de cisternas denunciaron el jueves que en la refinería de Palmasola, en Santa Cruz, más de 300 vehículos con carga de diésel y gasolina no pueden realizar la descarga correspondiente. Según los transportistas, la situación se debe a una presunta falta de pago del flete, lo que derivó en la paralización del servicio, pese a la escasez de carburantes que se registra en el país”, señala la nota.
“Hay bastante desabastecimiento de carburantes en el país y Yacimientos no nos descarga. Tengo 35.000 litros de diésel, y otros compañeros están en la misma situación, esperando la habilitación para la descarga”, sostuvo uno de los cisterneros que pidió mantener su identidad en reserva.
