InicioSeccionesEditorialEsperanza ciudadana en elección transparente

Esperanza ciudadana en elección transparente

La ciudadanía boliviana espera con impaciencia la realización de la segunda vuelta electoral, fijada para el próximo 19 de octubre, con la cual se supone que será elegido el mejor candidato para conducir al país hacia un nuevo tiempo, dejando atrás los arcaicos sistemas que lo condujeron a días aciagos, en manos de oscuros personajes populistas.

Las esperanzas para que la mayoría emita su voto para lograr paz, orden y trabajo, son poco menos que ilimitadas. Se espera, más que todo, que el candidato ganador saque al país del pantano del atraso y la desconfianza, síntomas que llegaron al nivel más profundo durante las dos últimas décadas. Sin embargo, todavía se advierte que muchos problemas no han sido solucionados, por lo que las ilusiones de avanzar hacia un futuro venturoso obligan a llevar la lanza de la resistencia y continuar la lucha por el retorno al orden democrático, hollado por sátrapas de tierra adentro, en algunos casos ignaros, carentes de principios, valores y lógica para percibir la realidad y comprenderla para asumir las medidas pertinentes.

También la población espera una absoluta transparencia del balotaje y no se encuentre con sorpresas, como la ocurrida en agosto pasado, cuando uno de los candidatos, que solo tenía cerca del 2 por ciento del apoyo ciudadano, apareció con 37 por ciento a su favor, lo que le significó pasar del tercer lugar del escrutinio al primero.

Asimismo, los ciudadanos votantes desean acabar con el estado de crisis de nervios al que fueron sometidos desde que empezaron las campañas electorales, en los casos de la elección de magistrados mediante el voto popular, la elección de candidatos a diputados y senadores a “dedo” y otras decenas de incidentes entre asambleístas y partidos políticos que querían participar en eventos eleccionarios.

Sin embargo, todavía falta la segunda vuelta electoral, cuando no ha desaparecido la llamada “guerra sucia” entre las dos agrupaciones que participarán en el balotaje de octubre, sin que los candidatos hayan hecho conocer en detalle planes de gobierno para resolver graves problemas, como la actual crisis económica que aflige a millones de bolivianos. Por ello la población espera que no ocurra como cuando Evo Morales subió al poder en 2006, sin programa gubernamental consistente, dando al pueblo una serie de ofrecimientos demagógicos, siguiendo la ideología socialista que fracasó a nivel mundial.

En apariencia, ese gobierno que contaba con un colchón económico considerable, como producto principalmente de la venta de gas a países vecinos, mejoraría la situación del país, pero por inoperancia y falta de prudencia, derrochó el dinero de la época de bonanza y ahora Bolivia es conducida hacia la miseria. En un caso, millones de campesinos, a quieres el MAS llamaba sus “hermanos”, fueron arrastrados a la extrema pobreza y, por tanto, es previsible que no voten por candidatos populistas.        

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -

MÁS POPULARES