El departamento de Santa Cruz hoy conmemora 215 años de su grito libertario; región que creció con su puesta en marcha de su modelo y ahora requiere un nuevo marco económico, seguridad jurídica, mercados y políticas públicas.
Desde la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), señalan que la región y el país necesita un nuevo marco económico nacional, moderno y predecible, que respete y potencie la vocación productiva de cada región. “La experiencia cruceña en estas décadas es una muestra de que el desarrollo se logra cuando hay libertad para emprender, reglas claras y condiciones para invertir”.
Como se recordará, la región promovió la autonomía, se aplicó, pero no como fue planteado y ahora desde la Cainco aseguran que se requiere una efectiva, que permita a los gobiernos subnacionales gestionar con eficacia sus recursos y capacidades, en coordinación con una política económica nacional coherente, orientada a la productividad, la diversificación, la apertura al mundo y la innovación.
Para el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, entre 2021 y 2025 en el departamento Santa Cruz, se crearon 18.342 empresas. En el segundo trimestre de 2020 y 2025, la población ocupada urbana pasó de 1,2 millones a 1,7 millones de personas. Además, entre 2020 y 2023, la pobreza extrema se redujo del 4,2 al 3,8% y la pobreza moderada disminuyó de 22,7% a 20,0%. Estos datos reflejan una mejor calidad de vida y el dinamismo del mercado laboral cruceño.
Para el departamento de Santa Cruz, la autonomía permitirá un crecimiento desde sus regiones, con instituciones que responden a los desafíos del siglo XXI.
Mientras el gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, asegura que la forma de ver y hacer las cosas en Santa Cruz son las que marcan la diferencia a la hora de medir los resultados económicos y avances sociales obtenidos, comparativamente con otras regiones del país.
“La motivación, visión y determinación de sus pobladores -oriundos o allegados de otras latitudes del país o del exterior- sumadas a las condiciones objetivas del entorno para invertir y producir, se explican por el exitoso Modelo de Desarrollo Cruceño basado en 5 factores (tierra, trabajo, capital, tecnología e institucionalidad) y 5 valores (libertad, individualidad, competitividad, asociatividad e integración), como el artífice del protagonismo económico, productivo y exportador de Bolivia”, destacó.
Ante la pregunta que si hay factores que atentan contra dicho proceso, Rodríguez indica que hay y tienen que ver con “no dejar hacer”, y nombró por ejemplo a varios hechos limitativos que se registraron en el país, como los avasallamientos a predios productivos, los bloqueos, las restricciones a la libre exportación de excedentes, el no permitir el pleno uso de la biotecnología en el agro, el no garantizar la normal provisión de combustibles a los productores, el no negociar la apertura de mercados externos por cuestiones ideológicas y el que no hayan políticas públicas concertadas con el sector privado, entre otros.
Inversiones
Desde Cainco aseguran que la llegada de inversiones a la región y al país, tienen que ver con un entorno de confianza, visión y capacidad de adaptación. “Desde Santa Cruz, sabemos que atraer capital requiere avanzar en cinco ejes clave: reglas claras y estables, eficiencia de las instituciones, infraestructura estratégica, talento humano competitivo y transición hacia una economía sostenible y digital”, agregó.
Plantean transformar el aparato público para que sea facilitador, no burocrático, y promover ecosistemas donde la innovación, la diversificación y la sostenibilidad sean protagonistas.
Como propusimos recientemente, urge una política económica que devuelva estabilidad macro, permita acceso fluido a divisas, respete la propiedad privada y potencie la inversión en sectores de futuro.
La inversión ya no solo busca rentabilidad: busca propósito, compromiso con el largo plazo y capacidad de ejecutar. Y esto no se logra con medidas aisladas, sino con una visión compartida de desarrollo, construida desde las regiones, pero alineada a una estrategia país moderna, abierta y competitiva, apuntan.
Modelo
Frente a la interrogante de si el modelo cruceño se mantiene o requiere algunos ajustes, Rodríguez sostiene que está vigente a pesar de las adversidades que enfrentó, también indicó que, como toda obra humana, la propuesta es perfectible y su desafío es el de avanzar en materia de competitividad, sostenibilidad, educación, innovación y profundizar la inclusión social, pese a que ésta se halla más desarrollada que en el interior del país.
Para Rodríguez, la región no aspira a conseguir dádivas estatales, sólo espera que el Estado cumpla con garantizar 3 seguridades, sería suficiente: 1) seguridad jurídica para la inversión (cero bloqueos, cero avasallamientos, estabilidad en las reglas de juego, funcionamiento de las instituciones); 2) seguridad de mercados (libre exportación de excedentes, y combate frontal público-privado al contrabando, tanto de entrada como de salida); y 3) seguridad de buenas políticas públicas (escuchar al sector empresarial para diseñar medidas de corto plazo que puedan ayudar a mejorar la productividad y competitividad).
Esas tareas animarían a invertir más y sobreabastecer el mercado interno, exportar, así como generar empleos y avanzar en la sustitución de importaciones.
Corredor
El corredor Bioceánico, planeado por las autoridades nacionales, esperan decisiones y tal vez cambio de gobierno para impulsar nuevamente el proyecto. Al respecto, la Cainco asegura que es una infraestructura estratégica para Bolivia y una de las apuestas logísticas más concretas para mejorar nuestra inserción en los mercados globales. “Es una ruta que ya concentra producción, población y dinamismo económico, por eso su consolidación debe ser prioritaria”, sostuvo.
Sobre propuestas de impulsar un corredor por el sur del país, Cainco señala que deben ser complementarios, responder a criterios técnicos, económicos y logísticos claros. Confían en que no se diluyan los esfuerzos o se tomen decisiones por razones políticas que por eficiencia estratégica.
“Bolivia necesita integrarse al mundo con visión de siglo XXI, y eso pasa por aprovechar al máximo sus corredores más viables, donde ya existe infraestructura, flujo comercial y condiciones para atraer inversión logística e industrial”, concluyó.
