Unas 30 mujeres capacitadas por el proyecto “Mujer Empoderada y Renovada”, de la comuna alteña, administrarán la segunda Cafetería Snack Cru Crujiente ubicada en la avenida Cívica, zona Santa Rosa del Distrito 1. El lugar ofrecerá al público desde una torta Selva Negra elaborada en base a chuño, hasta un budín de verdura y chía.
“Una de las políticas públicas en esta gestión era primero empoderar a las damas, ahora hemos visto la necesidad de abrir unos centros, como por ejemplo el que estamos inaugurando que es el segundo Snack Cru Crujiente esto va en favor de las mujeres que hicieron muchos cursos y para que la población conozca todo lo que aprendieron”, explicó el secretario Municipal de Desarrollo Humano y Social Integral de El Alto, Herlan Cabrera.
El lugar será atendido por 30 mujeres que elaborarán alimentos sanos, frescos, novedosos, sin conservantes y a precios económicos. La oferta será variada, porque las familias alteñas podrán encontrar desde una torta Selva Negra hecha a base de chuño, hasta queques de zapallo, zanahoria y maracuyá; rollos de queso a base de harina de quinua, variedad de galletas, budín de verduras y chía; además de rellenos y tucumanas de charque.
Cabrera anticipó que instalarán este tipo de emprendimientos en los demás distritos, igualmente entregarán en los próximos días carritos móviles a las mujeres capacitadas para generar sus propios recursos económicos. La autoridad espera que Cru Crujiente se convierta una marca a nivel municipal.
El proyecto es respaldado por World Visión, que ayer lunes equipó a la cafetería con hornos, batidoras, garrafas, licuadoras, refrigerador, entre otros enseres, que sirven como capital semilla para las emprendedoras.
“Es un proceso formativo al que contribuimos como Visión Mundial para que mujeres en situación de vulnerabilidad desarrollen habilidades blandas, fortalezcan el tema de liderazgo y de derecho; también para que puedan empoderarse. Han participado 30 mujeres durante varios módulos y hoy han culminado el proceso”, apuntó el gerente de Operaciones de World Vision, Ángel Chipana.
Una de las beneficiarias, Silvia Gutiérrez, agradeció la iniciativa y está segura que todo lo aprendido le permitirá generar sus propios recursos económicos para criar a su hijo de ocho años con la elaboración y venta de queques y budines, que aprendió en los talleres que dictó la Alcaldía.
“El proyecto nos está ayudando a poder ser mujeres resilientes, mujeres que queremos salir adelante somos mujeres que tenemos mucho valor, el proyecto nos está ayudando a salir con nuestro emprendimiento”, remarcó la madre soltera.
