Una de las preguntas más recurrentes en la última elección fue cuál sería la postura adoptada respecto a Evo Morales. La gran mayoría de candidatos afirmaron que harían cumplir la ley y lo llevarían ante la justicia. Respecto a los dos que quedan en carrera, Quiroga ha afirmado que metería preso a Evo sin titubeos, mientras que Paz, en un tono más cauteloso, ha dicho que hará cumplir la ley. De una u otra forma, ambos dan a entender que Evo será aprehendido; mas, de los dichos a la práctica hay mucha diferencia y debemos analizar si alguno de los dos logrará esa “hazaña”.
Mi primera impresión es que ninguno de los dos podrá meter preso a Evo: es factible que lo dejen refugiado en el Trópico de Cochabamba o bien que faciliten su escape a otro país. Lo que más me extraña es que Evo está tranquilo en el Chapare; no se nota la preocupación de alguien que podría pasar a estar en prisión, como si supiera con total calma que ambos candidatos lo dejarán intacto.
Encarcelar a Evo no es fácil y podría ser el detonante de múltiples convulsiones y, posiblemente, de una caída prematura del siguiente gobierno. En política, para actuar de manera contundente se deben tener una serie de factores a favor; de lo contrario se corre el riesgo de “perderlo todo”.
Si bien Morales es el político más repudiado en muchos sectores de Bolivia, también es el único que cuenta con militancia leal. El porcentaje de voto nulo en las últimas elecciones y la caída del MAS muestran cómo Evo sigue siendo un líder poderoso. No hablamos de una Jeanine Añez, a quien apresar fue “pan comido”; Evo cuenta con respaldo en ciertos sectores de la población y llevarlo ante la justicia será un desafío.
El gobierno que busque “cumplir la ley” debe ser fuerte; en caso contrario, la operación de encarcelamiento de Evo puede resultarle bastante cara. Cuando hablamos del sector cocalero no hablamos de un sector pacífico, sino de uno caótico y combativo que ha puesto a muchos gobiernos en jaque. Hoy cuentan con mucho más poder que antes y son, sin dudas, uno de los sectores más fuertes; vencerlos será una tarea compleja.
Reitero mi idea: encarcelar a Evo debe ser obra de un gobierno fuerte, pero también se necesita un presidente con carácter, capaz de asumir el costo social respectivo. Paz es el que tiene más chances de contar con un gobierno fuerte, mientras que, para muchos (yo no), Quiroga sería quien más carácter tiene de los dos y quien encarcelaría a Evo.
El gobierno fuerte solo puede tenerlo Paz, tal como van las cosas; mas eso no basta. Respecto al carácter, para mí ninguno de los dos lo tiene totalmente, ni el perfil necesario para traer orden. Paz en sus intervenciones siempre se ha mostrado conciliador y no muestra rasgos de ser alguien combativo y contundente. Quiroga, por su parte, si bien parece contar con más “carácter”, tiene la desventaja de que en múltiples ocasiones dice algo y termina haciendo otra cosa. Por otra parte, su posición de “peón” ante organismos internacionales y la comunidad internacional lo limita a las disposiciones externas, lo que haría difícil imponer orden si el caos legara a escalar.
Ninguno de los dos candidatos me da la impresión de poder llevar a Evo ante la justicia; más allá de un gobierno fuerte, se necesita ser contundente y estar dispuesto a asumir el costo social. Me temo que ambos dejarán a Morales tranquilo en el Trópico o le facilitarán un escape.
Repito: no es una tarea sencilla llevar al criminal Morales ante la justicia; peor aún para un gobierno que deberá afrontar una grave crisis: cualquier error puede provocar convulsiones y una renuncia prematura. Espero equivocarme.
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