El Viceministro de Patrimonio e Industrias Culturales y Creativas, del Ministerio de Culturas, Descolonización y Despatriarcalización, Juan Carlos Cordero, se ha opuesto a la defensa de las danzas bolivianas y hoy, a poco de concluir su gestión, pretende aparecer como defensor del folklore nacional en un intento por lavarse la cara, denunció la Organización Boliviana de Defensa y Difusión del Folklore (OBDEFOLK) a través de un comunicado compartido por su presidente y vicepresidente, Napoleón Gómez y Patricia Llano, respectivamente.
“Cuando un funcionario sabe que su gestión está por terminar, intenta desesperadamente lavarse la cara. Eso es exactamente lo que vemos en el Ministerio de Culturas. Después de haberse opuesto abiertamente a la defensa de nuestras danzas y a la Organización Boliviana de Defensa y Difusión del Folklore (OBDEFOLK), ahora, a pocos días de dejar el cargo, el viceministro Juan Carlos Cordero, en una entrevista a un medio escrito, de manera pública, pretende aparecer como defensor de la cultura boliviana”, menciona el documento que a continuación se publica in extenso.
“Este mismo personaje (Juan Carlos Cordero) se negó a otorgar un aval institucional en nombre del Ministerio para la defensa internacional de nuestras danzas en el año 2024. En 2025 ya no lo tomamos en cuenta. Se opuso a que OBDEFOLK esté presente en la convención de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en Paraguay. Ahora, con descaro, reconoce la importancia de las políticas de difusión y promoción cultural que OBDEFOLK viene desarrollando en el mundo desde hace 21 años.
EL MINISTERIO DE CULTURAS DESAPROVECHÓ UNA GRAN OPORTUNIDAD, GESTIONADA POR OBDEFOLK, PARA DENUNCIAR EL PLAGIO ANTE LA UNESCO
En febrero de 2024, OBDEFOLK envió una carta física a la UNESCO, a su Secretaria General, Audrey Azoulay, con el propósito de exponer la molestia de muchísimos bolivianos por (la) controversia (que tiene el país) con Puno, Perú, con el objetivo de que se abra el tema en alguna instancia significativa. En ella planteamos todos los perjuicios económicos, históricos y sociales que tiene como consecuencia la apropiación cultural indebida, el plagio, el atropello a los ciudadanos bolivianos en el exterior, la tergiversación dolosa de los orígenes de nuestras danzas, el perjuicio al desarrollo sostenible de nuestro patrimonio cultural inmaterial, etc… Indicamos todos los artículos, principios, lineamientos, hasta capítulos específicos claves de la convención de 2003, que estarían siendo vulnerados.
El 5 de abril de 2024, mediante carta oficial, firmada por Fumiko Ohinata, la secretaría para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial de la UNESCO nos responde, indicando que aceptaban que el tema se tratara en la mesa de la 19ava Convención, en Asunción, Paraguay, en diciembre de 2024, lo que representaba una oportunidad única para tratar el problema en el lugar adecuado.
Desde entonces, estuvimos siete meses trabajando arduamente para que Bolivia tenga una lúcida presentación en diciembre con acciones, como informar primeramente al Ministerio de Culturas; tanto a la ministra Guevara como al viceministro Cordero, advirtiéndoles de la relevancia de magno evento para diciembre. Les ofrecimos desde un principio el apoyo del mejor equipo multidisciplinario de Bolivia. La única reunión que se logró con el viceministro fue por vías alternativas, en la cual tampoco se logró algo concreto. Ante su indiferencia, informamos a la Cancillería, a la que tampoco quiso escuchar el Ministerio de Culturas, siempre herméticos y déspotas. Se les informó que la Asociación de Conjuntos Folklóricos de Oruro (ACFO), Gran Poder y Ch´utillos tampoco obtuvieron información ni fueron contactados oportunamente para elaborar un plan de trabajo adecuado hacia diciembre. Así pasó el tiempo, y ante la inoperancia e irresponsabilidad de este ministerio, tuvimos reunión con la Comisión de Cultura del Legislativo Plurinacional a principios de octubre, que exigió bajo sus atribuciones explicaciones sobre su preparación para diciembre en Asunción, dándoles plazos, lo cual fue totalmente ignorado por parte del señor Cordero y la ministra Guevara. Además, siempre advertimos por redes sociales sobre lo que estaba sucediendo, haciendo llamados a prepararse adecuadamente para la reunión de UNESCO.
Finalmente, como ya sabemos, el Ministerio perdió esta gran oportunidad gestionada por OBDEFOLK. Se dieron el lujo de viajar a Asunción e ingresar a la 19ava sesión de la UNESCO, pero para hacer nada, simplemente para ir como turistas.
La historia se repite: al igual que el exministro de Culturas, Pablo Groux, que recién cuando fue apartado de su cargo, valoró la labor de OBDEFOLK. Ambos dejaron un legado de gestiones mediocres, caracterizadas por entregar y facilitar que nuestra cultura sea objeto de plagio y apropiación indebida, bajo los erróneos principios de la “Cultura Compartida”. El concepto de “Patrimonio Compartido” ha generado la libre apropiación indebida en el país vecino en 20 años, desconociendo a Bolivia. No se niega que el desarrollo cultural no tiene fronteras, pero lo que se rechaza es la negación de aquella creatividad atribuida a los bolivianos.
1er. ENCUENTRO INTERNACIONAL DE CAPORALES EN LA PAZ.
Sin dar importancia al Ministerio de Culturas, OBDEFOLK organizó con rotundo éxito el Primer Encuentro Internacional de Caporales, del 2 al 3 de agosto de 2025, con el objetivo de sentar soberanía, ya que La Paz es la “Cuna del Caporal”. Llegaron más de 180 caporales de 8 países a la ciudad maravilla, quienes participaron en la Entrada de caporales, en el congreso, en la fiesta y en la presentación en el Teatro Municipal. Además, 50 ciudades del mundo acompañaron, participando de esta actividad en defensa del Caporal, logrando por segundo año que Bolivia y su cultura sean tendencia mundial por tres días consecutivos.
PRÓXIMO GOBIERNO
El próximo gobierno tiene una obligación moral y patriótica: Nombrar profesionales idóneos, con verdadera vocación, orgullo boliviano y amor por nuestra cultura y nuestro folklore. Bolivia no merece más autoridades ingratas ni improvisadas, sino líderes comprometidos con la defensa y proyección internacional de nuestra identidad cultural”.
