El presidente ruso Vladimir Putin invitó ayer a su homólogo ucraniano Volodimir Zelenski a celebrar negociaciones de paz en Moscú, algo que éste ya rechazó, al tiempo que descartó una futura presencia de tropas extranjeras en el país vecino, tanto antes como después de la paz.
“La parte ucraniana quiere y plantea este encuentro. Yo ya dije: ‘Estoy dispuesto, por favor, vengan, nosotros garantizamos total y plenamente las condiciones de trabajo y seguridad. La garantía es del 100 por ciento’”, señaló en el marco de su intervención en el Foro Económico Oriental que se celebra en la ciudad portuaria de Vladivostok.
Putin, que no se ve las caras con Zelenski desde diciembre de 2019, calificó de “gratuita” la propuesta de Kiev y que la reunión tenga lugar en un tercer país.
“La próxima vez, si alguien quiere realmente reunirse con nosotros, estamos listos. El mejor lugar para ello es la capital de la Federación Rusa, la ciudad-héroe Moscú”, sostuvo, tras lo que la sala prorrumpió en un sonoro aplauso.
NIEGA LEGITIMIDAD
Al mismo tiempo, aseguró que, a día de hoy, no le ve sentido a dicha reunión, en gran medida debido a la falta de legitimidad de Zelenski como jefe de Estado ucraniano, argumento que Putin repite desde mayo de 2024, cuando Moscú considera que expiró un mandato que la Constitución no le permite prolongar incluso en caso de guerra.
“No le veo mucho sentido. ¿Por qué? Porque llegar a un acuerdo con la parte ucraniana es prácticamente imposible sobre los asuntos clave. Incluso si hay voluntad política, sobre lo que dudo, existen dificultades jurídico-técnicas”, afirmó.
Zelenski expresó en la víspera en París que la invitación para que viaje a Moscú es una demostración de que Putin no quiere, en ningún caso, reunirse con él, mientras el ministro de Exteriores, Andrí Sibiga, calificó la propuesta de “inaceptable”. (Dw)
