Al menos quince personas fallecieron y unas 20 resultaron heridas, tres de ellas de gravedad, tras el descarrilamiento del histórico funicular Gloria en Lisboa, Portugal.
El accidente ocurrió cuando uno de los vagones perdió el control y se estrelló contra un edificio, provocando escenas de pánico entre los pasajeros y transeúntes.
Equipos de rescate trabajaron durante horas para evacuar a las víctimas y descartar que hubiera personas atrapadas en los restos del vehículo.
El presidente Marcelo Rebelo de Sousa expresó sus condolencias y pidió una investigación rápida para esclarecer las causas, mientras que el alcalde Carlos Moedas declaró luto en la ciudad. (Agencias)
