A poco de conmemorarse el Bicentenario de la creación del país, el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz (Gamlp) no hizo conocer ningún programa o actividad oficial para rendir homenaje a la patria, situación que fue criticada por el concejal Javier Escalier y calificada como un destino y desatención.
“¿Entonces no vamos a rendir homenaje a Bolivia? ¿No vamos a tener actos cívicos, o simbólicos en nuestra ciudad Sede de Gobierno?”, cuestionó el concejal. “¿O simplemente será un feriado de dos días sin hacer nada?”.
Escalier lamentó que, a diferencia de gestiones anteriores, julio y agosto han perdido su brillo y simbolismo en la ciudad de La Paz. Recordó que, en otras épocas, las principales avenidas eran decoradas con faroles, luces de colores y símbolos patrios.
“En julio, La Paz solía engalanarse. Se colocaban faroles y luces tricolores en la avenida Mariscal Santa Cruz y El Prado. Durante la gestión del actual alcalde esa tradición ha desaparecido por completo”, reprochó. “El alcalde podía haber aprovechado sus tan promocionadas luces LED para vestir la ciudad con los colores de la patria, pero nos mantiene en penumbras”.
También advirtió que, en lugar de participar activamente en la agenda nacional del Bicentenario desde la ciudad Sede de Gobierno, el alcalde Arias podría incluso abandonar La Paz para asistir a los actos centrales en Sucre, dejando sin homenaje cívico a los paceños.
“Llamamos al alcalde a que deje de hacer proselitismo para un partido político todos los días en las calles y se dedique a trabajar por La Paz. No vaya a ser que ese día nos deje abandonados en nuestro propio festejo patrio”, sostuvo.
En este contexto, el concejal exigió que el ejecutivo municipal presente de inmediato la programación oficial de actividades para el 6 de agosto y reactive el espíritu cívico que caracteriza a la urbe paceña.
“Exigimos al alcalde que nos entregue la programación del Bicentenario en La Paz. Esta fecha no puede pasar desapercibida para los paceños”, manifestó.
Pidió que al menos en el mes de la fundación de Bolivia se inicie el adornado de los sitios más emblemáticos, como la plaza Murillo, El Prado, y la avenida 16 de Julio, y retornen los desfiles cívicos y escolares, que le devuelvan a La Paz su lugar en la historia nacional.
MEMORIAS
En contraste con las celebraciones del Centenario de la República, en 1925, bajo la presidencia de Bautista Saavedra, incluso se suspendió el estado de sitio para garantizar que las celebraciones se desarrollaran con libertad y entusiasmo patriótico.
Las calles de La Paz fueron transformadas con obras financiadas por el municipio: se inauguraron edificios, parques, pavimentos, monumentos y nuevas avenidas. Las misiones extranjeras invitadas aportaron solemnidad, y los banquetes, recepciones y actos oficiales imprimieron una atmósfera de animación extraordinaria.
Una imagen nocturna inmortalizó la Plaza Murillo, lo propio la avenida 16 de Julio, como símbolo del fervor cívico de aquellos días.
Hoy, a 100 años de ese histórico acontecimiento, La Paz enfrenta un Bicentenario deslucido, sin luces ni actos, con una gestión municipal ausente en uno de los momentos más importantes de la historia del país.
Sin agenda para 6 de agosto
Lamentan abandono de fervor cívico por parte del municipio
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