Las relaciones comerciales entre México y Bolivia han mostrado una evolución favorable a lo largo de los años, caracterizadas por la cooperación en diversas áreas y el intercambio de bienes y servicios.
México y Bolivia establecieron sus relaciones diplomáticas en 1831 y designaron sus embajadores a partir de 1939. Las relaciones comerciales entre México y Bolivia tienen una larga historia que se remonta a décadas atrás. Es así que, en 1994, ambos países firmaron el Acuerdo de Complementación Económica No. 31, un tratado de libre comercio que buscaba promover el intercambio comercial y la inversión entre ambos países. Actualmente, las relaciones económicas y comerciales se renegociaron en el marco del Acuerdo de Complementación Económica N° 66, vigente desde el 7 de junio de 2010.
Entre los principales objetivos del ACE N°66 se encuentra la promoción de condiciones para la competencia leal en el comercio entre ambas partes (fair trade), así como la instrumentación de mecanismos de cooperación. Destacamos que la expansión y diversificación del comercio es otro de los objetivos, priorizando la eliminación de las barreras al comercio y el incremento de circulación de bienes entre México y Bolivia.
Me permito reiterar lo que afirmaba en septiembre de 2024 en una nota mía sobre las relaciones entre México y Bolivia; “Con el enfoque en la diversificación de mercados y la búsqueda de nuevos socios comerciales, es posible que las relaciones entre México y Bolivia se fortalezcan en áreas como inversión, tecnología y comercio agrícola”.
Por eso, se resalta que también por esas mismas fechas, ambas naciones aprobaron ocho nuevos proyectos de cooperación en áreas como agroindustria, medio ambiente, salud y energía. Estos proyectos forman parte del IX Programa de Cooperación Bilateral para el período 2024-2026.
Los empresarios consideramos fundamental promover el comercio y proyectos de cooperación entre México y Bolivia. Por ello destacamos la constitución de la Cámara Binacional de Comercio e Industria Boliviano Mexicana (CAMEXBOL), que promueve el comercio entre ambos países, estableciendo objetivos que priorizan la generación de negocios, el networking, el comercio bilateral, así como la presencia de empresas privadas mexicanas en nuestro territorio. Hoy, a través de su presidente, Gerardo Licona, CAMEXBOL es una institución que destaca la importancia de preservar e instrumentar condiciones necesarias para un comercio justo y equilibrado entre naciones, fomentando inversiones bilaterales.
Ambos países están comprometidos con el diálogo y la diplomacia, incluso a nivel interparlamentario. Es cierto que nuestras relaciones han tenido momentos de tensión, pero Bolivia y México siempre han buscado fortalecer sus vínculos por medio de cooperación y diálogo.
Así, tras un acuerdo suscrito en 2021 a través de la embajadora de México, María Teresa Mercado, los bolivianos pueden ingresar a territorio mexicano únicamente portando su pasaporte, sin la necesidad de tramitar una visa. Este acuerdo permite que los portadores de pasaporte ordinario soliciten su ingreso a México por un periodo de 180 días, en condición de visitantes.
Las relaciones diplomáticas y comerciales entre ambas naciones han sido posibles a través del compromiso de nuestro amigo, embajador de México en Bolivia, Eduardo Sosa, quien incansablemente demuestra su dedicación para promover la cooperación y el entendimiento mutuo entre México y Bolivia.
El embajador Sosa ha trabajado para fortalecer la cooperación bilateral en áreas como economía, cultura y educación, identificando oportunidades para las empresas mexicanas en el mercado boliviano, así como el fomento de inversiones mexicanas apoyando a empresas que buscan expandirse en nuestro país.
Las relaciones comerciales y diplomáticas entre Bolivia y México han mantenido un firme compromiso. Autoridades en diversos sectores de nuestro país reafirman su disposición para continuar trabajando de manera conjunta y lograr beneficios mutuos que fomenten el desarrollo sostenible.
El autor es Licenciado en economía de la UMSA, doctorado Ph.D. en Relaciones Internacionales de la Universidad del Salvador de Argentina, Académico de Número de la ABCE y Presidente de la Federación de Empresarios Privados de La Paz (FEPLP).
