La canela (Cinnamomum zeylanicum) no solo es una especia muy apreciada en todo el mundo, sino que cuenta con una larga tradición en la medicina ayurvédica de la India y se ha utilizado durante siglos en China para aliviar resfriados y problemas digestivos, así como molestias ginecológicas.
En la actualidad se usa sobre todo como antiinflamatorio, para mejorar la función cognitiva y como regulador del metabolismo.
Canela para el sistema digestivo
En pequeñas dosis, la canela estimula la secreción salivar y la actividad glandular. Resulta excelente por tanto en alteraciones gastrointestinales. Es eficaz contra la dispepsia, la insuficiencia de jugos gástricos, los gases y las náuseas.
Además, mitiga la diarrea gracias a su efecto astringente y regulador de la flora intestinal.
Para regular la digestión, se toma el extracto de canela: un cuarto de cucharadita con agua, dos o tres veces al día; también se halla encapsulado, solo o en fórmulas digestivas: de 2.500 a 3.000 mg al día. La infusión o «té de canela» es una opción para quien prefiera el ritual de su preparación: basta media taza tras las comidas.
Diabetes y pérdida de peso
La canela ha mostrado en estudios científicos que mejora la sensibilidad de las células a la insulina y actúa significativamente sobre los niveles de glucosa en la sangre, incluso en personas con diabetes tipo 2.
Además, la canela reduce las consecuencias negativas de comer alimentos ricos en grasa y con ello, junto con la acción sobre el azúcar, puede favorecer la pérdida de peso.
Aún hay otra manera en que el azúcar ayuda a adelgazar: utilizarlo para sustituir el azúcar. Basta con una dosis de 1 g para obtener un efecto positivo sobre los niveles de glucosa.
Reduce el riesgo de enfermedad cardiaca
También actúa sobre los niveles de colesterol malo LDL y sobre los triglicéridos. Un estudio concluyó que con solo 120 mg diarios se pueden conseguir efectos positivos.
Además, en estudios con animales se ha visto que reduce la tensión sanguínea.
Todos estos factores combinados reducen de manera importante el riesgo de sufrir un infarto.
Otros efectos beneficiosos
Además de aliviar diversos trastornos intestinales, revigoriza y ayuda a combatir las infecciones. Pequeños estudios han probado cierta acción positiva en trastornos como el alzhéimer, la esclerosis múltiple y las heridas crónicas.
Chupar canela para sanar las aftas bucales. En caso de abrasiones en la lengua o la mucosa bucal, una ramita de canela chupada seda el dolor y ayuda a cicatrizar.
Canela y convalecencias. Por su riqueza en hierro y efecto vigorizante ayuda a superar los estados de astenia. Para aprovechar su poder revitalizante se toma en tintura: 20 gotas disueltas en agua tres veces al día; esta solución también es eficaz contra los resfriados.
Canela contra las infecciones. El extracto y el aceite esencial son potentes bactericidas, antivirales y antifúngicos.
Problemas circulatorios. Por su efecto calorífico, es ideal para activar la circulación en personas propensas a tener manos y pies fríos.
Regulador ginecológico. Estimula el útero y favorece la hemorragia menstrual. No es recomendable durante el embarazo.
Contraindicaciones de la canela
La canela –sobre todo la variedad cassia– contine una pequeña cantidad de cumaria. Esta sustancia, en dosis extremadamente altas, puede causar algunos efectos secundarios peligrosos.
Sin embargo, al utilizarse como un condimento sería algo muy raro que alguien ingiriera cantidades suficientemente grandes como para sufrir algún efecto secundario negativo.
El aceite esencial de canela se usa tópicamente como antiinflamatorio sin que tenga riesgos, pero su uso interno debe ser controlado por un profesional.
Fuente: Cuerpomente
