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Aniceto Arce Ruíz, constructor de Bolivia

Oscar Espinosa García

III

 

Con el objetivo de conseguir capital para incrementar la producción de minerales de plata, Aniceto Arce viajó a Chile. Buscó en Valparaíso y Santiago a los amigos que hizo en Chañarcillo y les presentó la propuesta de formar una empresa para explotar la riqueza de la mina Pulacayo. Las negociaciones para la formación de la empresa se realizaron durante largos meses en Valparaíso, con temas difíciles de resolver. Como resultado de las negociaciones se formó la “Compañía Huanchaca de Bolivia”. La escritura de organización como sociedad de acciones lleva fecha de 1 de enero de 1873, siendo la primera sociedad anónima que se fundara en Bolivia.

El 27 de noviembre de 1872 ocurrió, en un incidente en su despacho, la trágica muerte del presidente Agustín Morales, asumiendo a la presidencia el Dr. Tomás Frías, quien designó a Aniceto Arce en el cargo de prefecto del departamento del Litoral en diciembre de 1872. En 1873 Arce llevó a su familia a Sucre. Como prefecto del departamento del Litoral, Aniceto Arce se encargó de la urbanización de la nueva ciudad de Mejillones, de la “formación edil del puerto de Mejillones” y de la reapertura del camino de Cobija a Calama. Posiblemente Arce dejó de ser prefecto cuando Tomás Frías dejó de ser presidente.

Los tres primeros años de funcionamiento de la Compañía Huanchaca (1873 – 1875) fueron años de fracasos, descalabros y ensayos estériles. La venta de minerales apenas alcanzaba para cubrir los gastos ordinarios, se tuvo que recurrir al crédito para cubrir los gastos originados por las obras de desarrollo. La compañía se sostenía con el procesamiento de los minerales contenidos en el ingenio.

Ante la difícil situación en que se encontraba la Compañía de Huanchaca, la mayoría de los socios consideraba conveniente liquidarla. Lo que requirió la intervención de Arce, quien contrató los servicios de los hermanos Carlos y Ernesto Francke. Después de 14 meses de realizar experimentos, los hermanos Francke encontraron un procedimiento satisfactorio de procesamiento de los minerales de Pulacayo, por medio de tinas de amalgamación, inventadas por ellos. Arce tuvo una participación activa en el proceso de experimentación. A partir de 1876 se pudo procesar los minerales de la mina de Pulacayo y la producción de plata ya no dependió de las reservas.

A partir de 1877 la producción de plata se incrementó y se tuvo una utilidad líquida, había comenzado el auge de la Compañía de Huanchaca. Al 31 de mayo de 1878 Aniceto Arce tenía 1.941 acciones de las 6.000 acciones de que estaba compuesta la compañía (32,35 %). Los accionistas bolivianos eran once y eran dueños del 78,78 % de las acciones (4.727 acciones). Los accionistas chilenos eran 23 y controlaban el 21,22 % de las acciones (1.273 acciones). La compañía empleaba un promedio mensual de 1.567 trabajadores que recibían salarios fijados por contrato y se distinguían por su “honorabilidad, disciplina y sobriedad”. La empresa les proveía de vivienda, escuelas y dos hospitales.

Aniceto Arce fijó su residencia y la de su familia en la ciudad de Sucre. Hacia el año 1870 compró una huerta llamada Huirupucu, situada a 5 Km de la ciudad de Sucre. En 1873 construyó una vivienda en la que instaló a su familia, mientras hacía construir un palacio de 52 habitaciones. Luisa, la hija primogénita, le puso el nombre de “La Florida”.

La Florida, además de ser la residencia de la familia Arce Argandoña era una granja. Aniceto Arce desarrolló la granja hasta convertirla en un establecimiento agroindustrial. La Florida era también la oficina desde donde Aniceto Arce administraba las fincas que había adquirido, incluyendo La Oroya, herencia de su esposa Amalia. Las otras fincas también las desarrolló (entre 1870 y 1880) en la misma forma que lo hizo en La Florida. En las fincas introdujo la utilización de maquinaria.

En sus fincas Aniceto Arce desarrolló establecimientos agrícolas y ganaderos para la producción de diversos productos, como trigo, frutas, caña de azúcar, carne, leche y otros, según la región donde se encontraban. Las fincas La Oroya y Tirispaya se encontraban en la provincia Cornelio Saavedra del departamento de Potosí. Por su situación en un valle, se producía en ellas trigo. En la provincia Sud Chichas de este departamento, en el valle del río Suipacha, tenía la finca Santa Rosa, en la que se cultivaba alfalfa, para alimentar el ganado vacuno que venía de Tarija para su consumo en las minas.

A orillas del Río Grande, entre las provincias Oropeza de Chuquisaca y Campero de Cochabamba, Aniceto Arce estableció las fincas Caraparipí, La Barca y Constancia, para el desarrollo de la agricultura tropical y la crianza de ganado vacuno. En Caraparipí se construyó una planta de destilación para la producción de azúcar. La planta contaba con turbinas hidráulicas, trapiches de acero, motores a vapor y un potente rectificador. Para la crianza de ganado vacuno fueron importados y llevados a las fincas toros y vacas de raza Durham.

 

Oscar Espinosa García es ingeniero civil.

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