El arrecife de Ningaloo, patrimonio de la humanidad en la costa occidental de Australia, atraviesa una crisis sin precedentes debido a una ola de calor marina que ha provocado un masivo blanqueamiento de sus corales.
Científicos comparan el fenómeno con un “incendio forestal submarino”, ya que las temperaturas anómalamente altas han afectado tanto a Ningaloo como a la Gran Barrera de Coral, algo que nunca había ocurrido de forma simultánea.
Este evento forma parte del cuarto blanqueamiento global de arrecifes, que ya ha dañado más del 80% de los corales del planeta.
La comunidad científica teme una alta mortalidad coralina si el calor persiste y lamenta que, mientras el océano se calienta, Australia siga aprobando proyectos de gas cerca de la zona afectada.
Iniciativas de restauración, como el cultivo de corales más resistentes en laboratorio, avanzan, pero no son suficientes frente a las causas de raíz: las emisiones de carbono y el cambio climático. (RT y Agencias)
