Tras ser aprehendidos, cinco implicados en una presunta red de corrupción que opera en Boliviana de Aviación (BoA) recibieron detención domiciliaria por un intercambio irregular de cargas; aunque la Aduana Nacional también se vio implicada, esta institución deslindó responsabilidades y apuntó al personal de la aerolínea estatal.
“El juez de garantías ha dispuesto aplicar medidas sustitutivas como la detención domiciliaria, el arraigo, y la presentación ante el registro biométrico”, indicó la fiscal anticorrupción, Magaly Bustamante, tras revelarse que tres funcionarios, un empresario y un conductor de la aerolínea estatal presentaron recursos de apelación a su detención.
Bustamante agregó que actualmente existen al menos 11 personas bajo investigación en este caso, entre quienes también figuran estibadores de la empresa de aviación.
El jueves, el director de Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (Naabol), Elmer Pozo, denunció la detección de una organización irregular operando al interior de BoA, la cual habría intercambiado una carga de equipos electrónicos —entre equipos musicales, micrófonos y laptops— proveniente de Miami (Estados Unidos) con una del mismo peso en galletas, 909 kilos, a su llegada al Aertopuerto Internacional de El Alto.
Mediante un comunicado oficial, la Aduana Nacional aclaró que no ejerce control sobre la mercancía clasificada como nacional y que esta actividad es responsabilidad exclusiva del personal de BoA pues, por reglamento de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), ocurre dentro de la zona de seguridad restringida y estéril del aeropuerto, a la que solo accede personal autorizado de Naabol y BoA.
