Andrei Badalov, vicepresidente de Transneft, cayó desde el piso 17 de un edificio en las afueras de Moscú. Aunque la policía rusa baraja el suicidio como causa preliminar, el hecho está bajo investigación. El ejecutivo vivía en el décimo piso y se encontró una supuesta carta a su esposa.
Su muerte se suma a una inquietante lista de al menos once ejecutivos del sector energético fallecidos desde 2022, muchos en circunstancias similares. Pese a las investigaciones, la mayoría de los casos siguen sin explicación clara, lo que alimenta especulaciones sobre posibles conexiones internas o presiones en un contexto de sanciones y tensiones geopolíticas.(RT y Agencias)
