Irán lanzó misiles contra bases estadounidenses en Qatar e Irak como represalia por los bombardeos a sus instalaciones nucleares. La base Al Udeid en Doha fue uno de los objetivos, pero Qatar logró interceptar los misiles y evacuó a tiempo, sin víctimas reportadas. El gobierno qatarí calificó el ataque como una violación flagrante de su soberanía.
Estados Unidos monitorea la situación desde el Consejo de Seguridad Nacional, mientras Donald Trump insinúa un posible cambio de régimen en Irán. La tensión escala con ataques israelíes simultáneos a objetivos estratégicos en Teherán, y advertencias de nuevas ofensivas en los próximos días. Irán promete responder proporcionalmente a cada agresión.
Qatar cerró su espacio aéreo, se activaron alertas para ciudadanos británicos y estadounidenses, y crece la preocupación global. La comunidad internacional observa con incertidumbre mientras se multiplican evacuaciones y advertencias, en medio de un conflicto que ya amenaza con desbordarse en toda la región. (RT y Agencias)
