El presidente Donald Trump acusó a China de romper el acuerdo arancelario alcanzado recientemente, lo que generó nuevas fricciones en medio de un intento de distensión comercial.
Aunque no ofreció detalles, su representante comercial, Jamieson Greer, indicó que China incumplió al mantener barreras no arancelarias y demorar otras contramedidas. En respuesta, China pidió a Estados Unidos cesar sus restricciones “discriminatorias”, señalando preocupaciones por las limitaciones impuestas a la tecnología y los semiconductores.
A pesar del acuerdo en Ginebra para reducir temporalmente los aranceles y con EE.UU. insistiendo en que ha cumplido su parte, Beijing reclama que Washington abuse de las restricciones comerciales.
La tensión se agrava con decisiones paralelas, como la revocación de visas a estudiantes chinos y fallos judiciales que cuestionan la autoridad de Trump en política arancelaria, lo que suma incertidumbre a futuros acuerdos internacionales.
