En el marco del foro “Bolivia 360” celebrado en la Universidad de Harvard, líderes políticos bolivianos presentaron sus visiones y propuestas para enfrentar la profunda crisis que atraviesa el país. Rodrigo Paz, Eva Copa, Jaime Dunn y Samuel Doria Medina convergieron en la necesidad de generar consensos y reformar el modelo estatal, aunque con matices y énfasis propios en sus planteamientos.
RODRIGO PAZ
Rodrigo Paz basó su exposición en la urgencia de redefinir la visión de Bolivia, priorizando al vasto sector “nacional-popular” (cooperativistas, gremiales, cuentapropistas y transportistas), que representa el 85% de la economía.
En el ámbito económico, señaló el gasto excesivo como el principal problema y propuso revisar el rol del Banco Central, dejando de usarlo como “caja chica del Gobierno”. Abogó por el retorno de capitales, la emisión de bonos y reformas en minería e hidrocarburos.
Sin embargo, enfatizó que estas medidas serán insuficientes sin una verdadera descentralización del Estado y la economía.
EVA COPA
La alcaldesa de El Alto, Eva Copa, hizo un llamado apremiante a la construcción de consensos y un pacto social y político como única vía para superar la crisis boliviana.
Copa negó que Bolivia viva en una dictadura, aunque expresó preocupación por la judicialización del proceso electoral. Instó a dejar atrás las confrontaciones políticas y enfocarse en la conciliación, destacando la necesidad de que regiones como El Alto y Santa Cruz trabajen de la mano.
JAIME DUNN
Jaime Dunn realizó una crítica frontal al modelo económico y político, sosteniendo que el país castiga la legalidad y premia la informalidad. Su primera propuesta fue el restablecimiento del Estado de Derecho, asegurando que quienes usaron el poder para saquear la nación deberán responder.
Dunn describió la enfermedad de Bolivia como moral, institucional y estructural, identificando el exceso de gasto público y el “saqueo del futuro” como los principales problemas.
SAMUEL DORIA MEDINA
Samuel Doria Medina identificó tres desafíos inmediatos para Bolivia: la unidad opositora, un ajuste económico profundo en el primer año de gobierno y la redistribución equitativa de los recursos públicos hacia las regiones. (Con información de Brújula Digital)
En el ámbito político, destacó la reducción de candidatos opositores y expresó confianza en que la presión ciudadana y las encuestas forzarán la unidad.
