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Aumento salarial, desafío económico

Rolando Kempff Bacigalupo

Este 1 de mayo, el gobierno boliviano promulgó el Decreto Supremo 5.383, que establece un incremento salarial del 5% al haber básico y un 10% al Salario Mínimo Nacional para esta gestión.
A lo largo de estos meses, distintos sectores empresariales tuvimos importantes reuniones con autoridades con referencia al aumento salarial, en las cuales expresamos y advertimos al gobierno sobre el efecto que tendría la promulgación del DS 5.383 en la actual situación económica que atraviesa el país.
El incremento salarial tendrá efectos negativos, aumentando no solamente la inflación, la cual ya superó los dos dígitos, sino que también provocará una crisis en las pequeñas y medianas empresas, dañando la estabilidad laboral nacional. Además, debemos considerar que el nivel del salario mínimo tiene repercusiones sobre una serie de gastos no salariales, como los bonos, por lo que este aumento es muy superior al 10% para las empresas formales.
En este escenario económico desafiante, debemos considerar que Bolivia enfrenta el riesgo de estanflación, una combinación de estancamiento económico y alta inflación, teniendo en cuenta las estimaciones de diversos organismos internacionales que manifiestan que este año el crecimiento de Bolivia registrará una cifra menor al 2%, y la inflación superará el 15%. Para evitar este fenómeno, el gobierno debe instrumentar diversas políticas monetarias y fiscales, invertir en sectores productivos, fomentar la competencia, así como establecer medidas efectivas para evitar este fenómeno y garantizar un crecimiento económico sostenible.
El Banco Central de Bolivia debe mantener una política monetaria prudente, controlando la oferta monetaria, lo cual permitirá mantener la estabilidad de precios y evitar la inflación. Asimismo, el gobierno tendría que aplicar una política fiscal responsable, en la cual se reduzca el déficit público y se evite el gasto excesivo, manteniendo la estabilidad macroeconómica y evitando la presión sobre la economía.
Bolivia debe promover una economía abierta que esté caracterizada por la libertad de intercambio de bienes, servicios y capitales con otros países. Nuestro país puede exportar productos y servicios a otros países y también puede atraer inversión extranjera, lo que puede generar empleo y crecimiento económico. Una economía abierta permitirá que Bolivia diversifique su economía, reduciendo su dependencia de un solo sector económico.
Hasta mediados de la década pasada nuestra riqueza estuvo generada por los hidrocarburos. Los empresarios insistimos en la apertura del país a la inversión privada extranjera, dando las garantías necesarias, para que se busquen nuevas reservas petroleras, las cuales sin embargo no tuvieron éxito.
El excedente generado por las exportaciones de gas natural no fue utilizado para crear nuevas fuentes de ingresos para el país, o para asegurar nuevas reservas gasíferas. Ahora debemos buscar opciones y generar incentivos para que el sector privado invierta en el área hidrocarburífera y minera. Además, como señalé en comentarios anteriores, tenemos que cambiar la matriz energética, hacia el sector hidroeléctrico ya que, en el futuro, es muy probable que el abastecimiento de gas sea dificultoso, incluso hasta para uso familiar.
Esta realidad debe llevar al gobierno a proteger la economía nacional y la economía de cada boliviano. El reciente incremento salarial aprobado en los últimos días será perjudicial, en estas condiciones, ya que para el Estado representará un mayor déficit fiscal, y para el sector privado el cierre de empresas y la pérdida de fuentes de trabajo.
Pese al complicado y desafiante panorama para el sector privado tras la aprobación del DS 5.383, los empresarios manifestamos que continuaremos defendiendo la democracia, respetando las leyes y la Constitución Política del Estado. Deseamos vivir en democracia, apostando por el país y coadyuvando con el desarrollo económico.
Los empresarios deseamos extender nuestras felicitaciones a todos los trabajadores bolivianos por el 1 de mayo. A pesar de los desafíos en torno al incremento salarial, reconocemos y valoramos su invaluable contribución a la economía y sociedad del país.

El autor es economista, Académico de Número de la ABCE y Presidente de la Federación de Empresarios Privados de La Paz (FEPLP).

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