Tras sostenerse una reunión de tres horas entre el Ministerio de Gobierno y alcaldes del trópico de Cochabamba, las autoridades firmaron un acuerdo para que la Policía Boliviana pueda regresar a esta región del país desde el 16 de diciembre, luego de días de repliegue de las fuerzas del orden por los enfrentamientos con la facción “evista”.
En el encuentro se reunieron los viceministros de Seguridad Ciudadana y Régimen Interior, Roberto Ríos y Jhonny Aguilera, con autoridades municipales de Villa Tunari, Puerto Villarroel, Chimoré, Entre Ríos y la mancomunidad del Trópico de Cochabamba.
“La Policía debe garantizar la seguridad de todos los ciudadanos bolivianos. Nosotros cumpliremos lo que nos corresponde para que la institución policial realice su labor de acuerdo con la Constitución”, afirmó el presidente de la mancomunidad del Trópico de Cochabamba, Limbert Cossío.
Aguilera señaló los cinco puntos establecidos en el acuerdo: primero, el 16 de diciembre, la Policía Boliviana retomará sus labores en la región tras un acto de desagravio en Chimoré; segundo, se garantizará el mantenimiento de infraestructuras policiales, según el presupuesto asignado por cada municipio.
Como tercer punto, se realizarán labores de mantenimiento progresivo de los vehículos policiales; en cuarto lugar, se aumentará el número de efectivos en las diferentes unidades de los municipios en el trópico; por último, el Gobierno gestionará la reanudación de las actividades del Servicio General de Identificación Personal (Segip) y las entidades financieras, así como la transferencia del derecho propietario de las unidades policiales del trópico a nombre de la institución del orden, según presupuesto de cada municipio.
El viceministro agradeció la predisposición de los alcaldes cochabambinos para trasladarse hasta la sede de gobierno y conversar sobre la necesidad del retorno de la Policía para que brinden seguridad en los lugares donde se retiraron.
El 29 de octubre pasado, las fuerzas del orden se replegaron completamente del trópico cochabambino, cuando la tensión en la zona empeoró luego de jornadas de violencia extrema de grupos de bloqueadores “evistas”, quienes amenazaron de muerte a los efectivos que se atrevan a ingresar a sus tierras.
Luego de 24 días de bloqueo, el Chapare cochabambino quedó en absoluta ausencia de presencia policial, lapso en el que se registró al menos nueve hechos de sangre, entre asesinatos a mano armada, secuestros con tortura y desapariciones, que ahora deberán ser investigadas desde el lunes, luego de la jornada de elecciones judiciales parciales.
